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Banda sonora |
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| Promesas del Este |
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Nota media:
8.63 |
(votos: 8)
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Título: |
Promesas del Este |
Título original: |
Eastern Promises |
Director: |
David Cronenberg |
Nacionalidad: |
Reino Unido |
Año: |
2007 |
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Compositor: |
Shore, Howard |
Sello: |
Sony Classical |
Duración: |
37 minutos |
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Nota MundoBSO : |
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Argumento: |
La vida de un misterioso ruso que trabaja como chófer de una familia mafiosa cambia de golpe cuando conoce a una comadrona que trabaja en un hospital de Londres, quien busca a la familia de una adolescente muerta y acaba desencadenando involuntariamente la ira de los mafiosos.
ESTUDIO (por Pablo González Guerra) ESTUDIO (por Montse Pallarès) |
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MundoBSO |
Un delicado y hermoso solo de violín centraliza la mayor parte de una partitura que cabalga entre lo nostálgico y lo opaco, en una recreación bipolar que, por una parte, subraya la violencia del filme en tanto que, por otra, incide en la psicología y en lo emocional de los personajes. ------------------------------------- A delicate and beautiful violin solo centralizes the most part of a score that rides between the nostalgic and the opaque thing, in a two-pole recreation that, on one hand, underlines the violence of the movie while, for other one, it affects in the psychology and in the emotional of the characters.
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| 1 comentarios
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Si ya de por si una nueva colaboración entre Cronenberg y Shore es siempre altamente atractiva, hay ocasiones en las que la compenetración entre ambos logra sacar de Shore autenticas maravillas. Eastern Promises es una de esas. El mejor trabajo de Shore desde The Aviator (sin menospreciar las magnificas A History of Violence o The Departed) viene con aires rusos y un trabajo de cuerdas de quitar el hipo. Un trabajo que no prescinde de la personal atmósfera cronengberiana de Shore pero mezclada con una arrebatadora vena melódica bella y triste a partes iguales que hacen de este un trabajo destacado dentro de su afortunada colaboración, en cierto modo cercano musicalmente a la extraordinaria The Yards. La instrumentación rusa, con su brillante violín solista como protagonista, le da un encanto especial a esta obra, que sobre todo alcanza una extraordinaria compenetración con las imágenes, que a priori se revela como una de los trabajos imprescindibles del año. Magistral. |
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