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Banda sonora |
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| X-Men Orígenes: Lobezno |
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Nota media:
4.7 |
(votos: 10)
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Título: |
X-Men Orígenes: Lobezno |
Título original: |
X-Men Origins: Wolverine |
Director: |
Gavin Hood |
Nacionalidad: |
EE UU |
Año: |
2009 |
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Compositor: |
Gregson-Williams, Harry |
Sello: |
Varèse Sarabande |
Duración: |
46 minutos |
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Nota MundoBSO : |
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Argumento: |
La historia del pasado de Lobezno, desde sus orígenes hasta que pasa a formar parte de los X-Men. |
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MundoBSO |
Mucho menos sofisticada que algunas de sus predecesoras (especialmente X-Men de Kamen y X-Men 3: The Last Stand de Powell), y desde luego mucho más aparatosa, el compositor despliega una amplia gama de trucos y efectos con vocación impresionista, grandilocuente y de sentido enormemente épico, pero acaba resultando, por todos sus excesos, en una partitura saturante.
Se aplica bien el sentido apocalíptico del conjunto, y el tono vibrante y moderno en su sinfonismo también queda bien resuelto. No así la parte romántica, ciertamente débil, insignificante y tan poco interesante como el conjunto de esta convencional partitura de acción. ------------------------------------- Much less sophisticated than some of its predecessors (especially X-Men by Kamen and X-Men 3: The Last Stand by Powell) and certainly much more ostentatious, the composer displays a wide range of tricks and effects with an impressionistic, grandiloquent and extremely epic sense, but ends up, for all his excesses, a saturated score.
It is well applied the apocalyptic sense of the whole, and the tone in its symphonic, vibrant and modern, is also well resolved. Not the romantic part, so weak, insignificant and as uninteresting as all this conventional action score. |
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| 3 comentarios
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Juan José Capdepón |
Partitura linal y con falta de originalidad que se queda muy atras con respecto a sus predecesoras. El score, aunque empieza con un interesante tema principal, va callendo en la desidia, en lo repetitivo y monotono, acusando un gran desinteres y una falta total de inspiracion por parte del compositor. Una pena |
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Juanfer |
Despropósito musical en la que la única coherencia que mantiene es la del batiburrillo de música pseudo-orquestal que funcionan a modo de chapucero envoltorio. Ni siquiera un tema mínimamente solvente aplicado al personaje protagonista. Muy lejos de los tiempos donde compuso Las crónicas de Narnia y El reino de los Cielos. ¿Le sonó la flauta? Yo creo que si.
Aburrida, vacía y en ocasiones incluso pretenciosa. Un absoluto fiasco. |
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Mikel C.G Siw |
A galope entre el ridículo y la complacencia, Harry Gregson-Williams no desborda precisamente creatividad en esta insignificante creación. Salvo puntuales excepciones, he de admitir que los trabajos del británico nunca me han hecho la menor gracia, llegando incluso a considerar mortíferos a algunos de ellos. Sin ánimo de deshonrarle, me parece que Harry ha alcanzado una posición en exceso privilegiada para un compositor de su calibre. Esta cuarta entrega está, musicalmente, muy por debajo de los scores anteriores. En especial, cabe hacer referencia al magistral score que su colega Powell compuso hace tres años. No es una comparación, más bien una evidencia; una revelación concluyente que despeja la duda sobre cuál de los dos “alumnos guapos” de Zimmer, es mejor. Desde luego, y a este paso, John va a comérselo, a la plancha o en escabeche. A mí, personalmente, Harry siempre me pareció mucho más “feo” que John. Dos *estrellitas* y va que arde!! |
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