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Gladiator
por Alba Montoya



1. Introducción

Gladiator es una de aquellas películas que sorprenden. La publicidad siempre tiende a crear una idea preconcebida muy definida en la mente del espectador sobre lo que será un filme. En Gladiator esa imagen era muy clara: la restauración de un género olvidado, el peplum, reconocido por ser grandilocuente y estar cargado de una buena dosis de acción. Así es como la vendieron y nadie va a negar que parte de su éxito es gracias a ello. Sin embargo, Gladiator es mucho más que batallas espectaculares, grandes decorados, héroes maravillosos y alguna que otra intriga romana. Nos aporta personajes reales, de carne y hueso, con sus debilidades e imperfecciones. Nos encontramos con un héroe que no es otra cosa que un granjero, cuyo único deseo es abandonar las guerras romanas y regresar junto a su familia. El malo sólo es un hijo que busca la aprobación de su padre y el amor (algo incestuoso, hay que reconocer) de su hermana. Obviamente, no voy a reducir a los personajes a estas simples definiciones, pues como bien he señalando, cada uno de ellos es mucho más de lo que representa ser a simple vista. Sin embargo, he querido señalar en líneas generales algunas de las características de los personajes principales para comprender el importante papel que desempeña la música en la definición de estos caracteres. De este modo, buena parte del análisis de la banda sonora se basa en el desarrollo de los personajes en la película. No es tan importante lo que sucede como lo que les sucede a ellos. Por todas estas razones, no es una película de romanos común. No es como las que se hacían antes, ni tampoco como las que han intentado proseguir con su éxito posteriormente. Porque Gladiator no trata de revelar hechos históricos (bien se sabe que su versión de la historia está bastante alejada de la realidad) ni tampoco tiene el afán de recordar antiguos mitos. Trata de explicar una historia universal, extrapolable a cualquier otro tiempo. Indudablemente tanto el Coliseo como las luchas de gladiadores son intransferibles a otras épocas, pero tampoco son ellos los que definen esta película (aunque originariamente pudiera ser así). Gladiator de lo que nos habla es de valores universales humanos, de las pasiones y deseos de las personas. Cada cual con un deseo muy diferente: de paz, de poder, de amor, de fama, de redención, de familia... Deseos humanos, al fin y al cabo, de antes, de ahora y de siempre.

2. Niveles dramáticos

Si por algo se caracteriza Gladiator es por su gran variedad de colores musicales, es decir, una gran complejidad del nivel dramático. Puede que se resalten algunos temas mucho más que otros, pero eso no quita que se traten temas muy distintos y variados. Dejando de lado las diferentes tramas que se desarrollan en la película, hay que tener en cuenta la variedad de registros que debe abarcar la música debido a que el argumento se desarrolla en lugares tan dispares como la civilizada Roma y la salvaje África. La música, por supuesto, debe traslucir estos espacios y no perder nunca de vista el origen de los protagonistas. Es por ello que Máximo, el hispano, se verá con frecuencia acompañado por las guitarras. Otro instrumento de la banda sonora utilizado para dar exotismo y ese aire misterioso de la antigua roma es el duduk, una flauta de origen armenio con varios siglos de antigüedad. Pero para entender mejor los distintos niveles dramáticos de los que se compone la película primeramente diferenciaré los tres actos de los que se compone, pues cada uno de ellos encierra dentro de sí un pequeño relato.

En el primer acto nos situamos en el campo de batalla para presentar el poder de Roma, y a su vez, dar a conocer los protagonistas. Estos primeros veinte minutos podría describirse, a nivel musical, como una explosión de colores. Son tantos y tan variados los temas que se nos presentan que sería prácticamente imposible definir y clasificar cada uno de ellos. Sin embargo, es importante destacar en este primer acto la espectacular presentación de la armada romana, que se caracteriza por combinar la barbarie de la guerra y las calculadoras estrategias de los romanos con un vals. También cabe resaltar que en esta presentación también se presentan los protagonistas y las relaciones entre ellos. Por tanto, la función de la música será primordial para poder definirlos a todos ellos. En pocos minutos comprendemos que Máximo es un "líder de masas", un hombre de honor y a la vez sencillo, que añora su tierra y su familia. Vamos, que se hace querer. Por otro lado, tenemos al joven Cómodo, ambicioso, celoso, egocéntrico y altamente marcado por la falta de cariño. Marco Aurelio, un hombre en los últimos momentos de su vida, que se replantea su función como emperador y ve con tristeza la guerra (perfectamente visible en ese momento en qué tras la victoria romana todo se ralentiza y aparece una música triste que se corresponde con su mirada). Por otro lado, un gran acierto por parte del compositor, es el de no darle música a Lucila. Esto ayuda a reforzar esa idea de ambigüedad en ella: no sabemos muy bien de qué lado está, ya que se adapta y moldea a la música del que tiene a su lado. No será hasta bien avanzada la película que descubriremos de parte de quién está. En resumen, en tan sólo 20 minutos tenemos música de guerra, de amarga victoria, épica, de amor, de celos, de tragedia, de tensión, de dolor... Poca broma y toda una declaración de principios.

En el segundo acto, lo más importante a destacar es la división de la trama en dos espacios: África y Roma. La música de África, a la par que se adecua a nivel argumental con el espacio, también se caracteriza por su salvajismo y suciedad, con el uso de percusión, instrumentos de metal, coros tribales... Por el contrario, la de Roma toma las voluptuosas formas de la orquesta, perfectamente diseñada y cuadrada, con un claro referente como wagneriano. Esto, explica Hans Zimmer, no es casualidad, pues la respuesta más lógica para una Roma tratada como Alemania es una música inspirada en Wagner.

En el tercer acto se produce el enfrentamiento entre Cómodo y Máximo, y digno del planteamiento del primer acto, habrá todo un magma musical. No solamente deberán resolverse las disputas entre el protagonista y el antagonista, deberán revelarse las fidelidades de los personajes (como Lucila), Máximo recuperará su identidad y su libertad, habrá confabulaciones y planes fracasados... Todo ello se verá reflejado, una vez más, con la música. Pero dado que lo más importante en la conclusión es saber cuál es el tema vencedor, dejaré el final para más adelante.

3. Jerarquía de temas

Aunque en Gladiator no hay tema inicial (al parecer por una cuestión de tiempo), sí que existe una pequeña presentación que nos predispone al modo que entramos a la película: los logos de las productoras son teñidas con la oscura música de Cómodo. De este modo entramos a la película con esa presencia incómoda y misteriosa, en apariencia frágil, pero amenazadora. El tema principal es, sin lugar a dudas, el tema de Máximo. Es importante decir que este tema a quién describe es al ser humano, no al héroe: el hombre que tiene sentimientos, que sufre y que, a fin de cuentas, tan sólo es un granjero. Es un tema plano, sencillo y voluble, fácilmente adaptable a varios registros: bien puede ser un tema íntimo como solemne. La evolución de este tema se corresponderá con los cambios que sufrirá Máximo.

El contratema es el tema de Cómodo. En palabras de Zimmer, su propósito era que evocara algo de decadencia y sensualidad, pero a la vez que remarcara la soledad de un niño pequeño perdido. Es un tema que, por si solo, es bastante más complejo que el de Máximo. Aparenta fragilidad, en gran parte debido a la flauta inicial. A la vez, tiene una gran perversidad en su interior. Y en algunos puntos de la película, se desarrolla y desemboca hacia un tema que casi aporta humanidad a este personaje, a ese niño solitario.

El tercer tema central es el del héroe, presentado en la batalla inicial y recuperado en las victorias de Máximo contra Cómodo. Es un tema potente, fuerte, que aporta esperanza e induce a las masas a seguirlo. Es un tema expansivo, del personaje al espacio. Aunque sólo aparece tres veces, su potencia es tal que será fácilmente recordado por el espectador.

Existe un cuarto tema, que no define un personaje, sino más bien un estado emocional. Dado que es difícil describir con exactitud con una sola palabra qué evoca este tema, lo llamaremos el lamento. Se trata de un tema compuesto por Lisa Gerrard, dónde domina por encima de todo su melodiosa voz. Le he puesto el título de lamento porqué cada vez que aparece parece ser el lamento de Máximo. Normalmente se asocia a la nostalgia hacia su hogar, el amor por su tierra y la añoranza. Es una música que transporta a un estado emocional, especialmente en el momento en qué Máximo encuentra a su esposa e hijo muertos. El tema se repite en más de una ocasión, pero el significado viene a ser siempre el mismo: el dolor del personaje, por no poder estar con los que ama.

4. El tema principal y el contratema

La finalidad de este apartado es el de desarrollar y describir concienzudamente los pasos que siguen el tema principal y el contratema. Aunque existen otros dos temas centrales (el héroe y el lamento) vinculados al protagonista, dado que no sufren grandes cambios en el transcurso de la película y su significado viene a ser siempre el mismo, me centraré en el tema de Máximo, que sí sufre grandes cambios. El planteamiento que he escogido para tratar cada tema también es diferente, ya que el personaje de Máximo va cambiando a lo largo de la película, mientras que Cómodo es siempre el mismo, lo único que difiere es que su poder crece. Por tanto, he tratado el tema principal conforme a la evolución del personaje, mientras que del contratema he desglosado la música y resaltado aquellos momentos más importantes.

4.1. Máximo

Como he comentado anteriormente el tema de Máximo es una melodía sencilla, fácilmente recordable. Su particularidad más importante es el hecho de que es numerosas veces variada y repercutida. A continuación, para ver las diferentes repercusiones que se hacen de este tema, iré describiendo la evolución que hace a lo largo de la película. La música nace cuando por primera vez Máximo coge la tierra antes de la batalla. Este gesto tiene como objetivo remarcar las raíces de Máximo y su verdadero oficio: el de granjero, que necesita estar en contacto con la tierra, conocerla. En el futuro, Máximo volverá a hacer este gesto y sin embargo no volverá a aparecer el tema, pues ya no será necesario remarcarlo. En esta primera aparición encontramos un tema con un nivel sonoro muy bajo, por tanto, lo que se quiere es que se oiga, no que se escuche. Se trata de presentarlo pero no destacarlo. Además, se trata de un sonido muy grave, casi oscuro, muy íntimo del personaje: se trata de un gesto que nadie más que él y el espectador presencian.

La segunda vez que aparece y la primera que realmente se escucha es cuando vemos a Máximo rezando a las figurillas de su familia. En esta ocasión se trata de un tema muy suave, dulce y algo nostálgico, por tanto, representa el amor que siente Máximo hacia su familia. A partir de este momento queda claro para el espectador que este es el tema de Máximo. Después de esto volverá a repercutirse el tema ligeramente respecto de esta segunda vez cuando Máximo intenta salvar a su familia de la amenaza. Lo escucharemos una primera vez, cuando hace una parada durante el trayecto y recuerda su conversación con Marco Aurelio a propósito del tiempo que llevaba alejado de su hogar. Poco después volverá a escucharse, pero suena más bien como un recuerdo lejano, ya que en ese momento vemos que sus peores temores se han cumplido: es el momento en qué llega a la villa y la encuentra en ruinas.

El golpe para Máximo será tal que incluso renunciará a su tema (por tanto, en cierto modo, a su identidad) durante buena parte de su trayecto. Su esperanza se ha desvanecido y prácticamente no le quedan motivos por vivir. Hasta que se aferra a la venganza como único motivo para seguir vivo. En su ascenso a la fama como "El hispano" encontrará el modo de llevar a término su venganza y es en esa esperanza que reencuentra su tema. Sin embargo, en esta aparición será nuevamente repercutido y tendrá un sentido totalmente diferente. Tras uno de sus "espectáculos" en el circo de Zuccabar muestra su desaprobación abiertamente al público y es en ese momento que todos le vitorean y proclaman "Hispano". Es aquí que reaparece el tema de Máximo, pero totalmente cambiado, ya no es un tema íntimo sino expansivo de él hacia el espacio. De hecho, él es otra persona y sin embargo, a pesar de que menosprecia a "sus fans", ellos le quieren. Por esta razón, lo que representa esta música es la restauración de un tema transformado, que suena más bien triste y algo oscuro, con esos tonos graves y bajos.

Volvemos a encontrarnos con ese tema cuando Máximo organiza a los gladiadores como si fueran legionarios en el Coliseo. De nuevo se opta por los tonos graves y en un nivel sonoro difícilmente audible, como la primera vez que aparece, en la batalla romana. Se trata en este caso de una cierta recuperación de lo que era antes Máximo: un general romano y estratega, no sólo un asesino. Es lógico que, una vez ganada la batalla y su ascenso a la fama dé un paso más, resuene su tema, pero esta vez mucho más potente y esperanzador. Vuelve a ser expansivo como en la anterior batalla, pero esta vez es realmente triunfante, no hay tristeza en sus notas. Después de esto el tema central, el del héroe, tomará el relevo y será el que cante la victoria tras sus dos enfrentamientos con Cómodo. Por tanto, durante otro largo tramo el tema de Máximo volverá ausentarse y de hecho, volverá a sufrir cambios. El tema repercutido que había tomado posesión de Máximo en su periodo de Gladiador no volverá a aparecer, pues esos días quedaran atrás. Máximo vuelve a ser el que era, por tanto, puede recuperar el significado anterior de su tema. Ello lo vemos en su re-encuentro con Lucila (y tengo que señalar re-encuentro porqué hasta ese momento habían mantenido las distancias, pero en esta escena recuperan lo que en un pasado habían tenido). El tema vuelve a ser el que fue cuando rezaba a las figuras: de amor, aunque esta vez hacia Lucila. Además, al compartir el tema con Lucila, queda totalmente claro a quién es leal ella. Antes del final, el tema reaparecerá una vez más para redimir a Próximo, en el momento en qué libera a Máximo. Parece ser que la buena influencia de Máximo hace del comerciante una buena persona. Por último, está el tema solemne y honorífico de Máximo, con el que todos le honran tras morir. Aunque sea un tema triste, deja constancia de que el sacrificio de Máximo ha valido la pena. Además, la revisión del tema final, en los títulos de crédito, deja totalmente claro que, aunque él muera, hay esperanza en la otra vida, pues finalmente ha conseguido reunirse con su familia.

En cuanto al tema de la transición a la otra vida, que sirve de nexo de unión entre el mundo de los vivos y el de los muertos, vemos que tiene ciertas reminiscencias del tema del lamento. Para ser exactos, prácticamente lo único que conserva del lamento es la voz de Lisa Gerrard, pues tanto el tema como el tono y el significado han cambiado totalmente. Ahora es una música de alivio, de esperanza, casi felicidad. Puede que para el espectador y Lucila no sea así, ya que no queremos que Máximo se muera, pero para él es liberador. Por fin puede volver a su hogar. No hace falta decir que el gran apoteosis de esta canción es su combinación final en los títulos de crédito, donde conviven el tema del cielo y el tema de Máximo.

4.2. Cómodo

La música de Cómodo es como aquella serpiente de la que habla el senador Falco, que suavemente, imperceptiblemente, se infiltra sin que nadie se dé cuenta, aparentemente demasiado frágil para suponer una amenaza real. Sin embargo, a medida que crece, se hace latente su fuerza, su perversa maldad y cuando ya estás en sus redes es demasiado tarde para escapar. Pero no sólo esconde esa maldad en su interior. Su complejidad es tal que podríamos compararla a las cebollas: tiene varias capas. Dado que es un tema que no siempre se expande en toda su potencialidad, no siempre es visible todo lo que conlleva. Para dar una muestra de ello, desglosaré la música que aparece en un momento particularmente interesante: cuando Cómodo sospecha de la lealtad de Lucila y le pregunta si Graco tiene una amante.

Al inicio de la secuencia tenemos por un lado la flauta, el elemento más característico del tema y que ayuda al espectador a reconocer el tema. Esta flauta es uno de los elementos que sugiere esa aparente debilidad en una primera instancia. Sin embargo, a medida que el tema vaya desarrollándose y sea repetido a lo largo de la película creará más bien una sensación de amenaza, de peligro inminente. Por otro lado está la voz de Lisa Gerrard, en un tono grave y con una nota constante casi todo el tiempo. Este elemento es el que conlleva tensión y suspense. Hace latente esa amenaza que no acaba de tomar forma. Cabe destacar, además, que en esta escena hay un elemento más que hasta cierto punto su desconcertante posición hace que sea de lo más inquietante: el sonido de un pajarillo. Diría que su función es la de contrastar entre lo frágil y lo fuerte (que en este momento es la voz de Lisa Gerrard). Otro instrumento que aparece es el de una cuerda pinzada, como una guitarra pero mucho más aguda. Al ser un instrumento extraño para el oído da esa impresión de ajustarse al ambiente de la época. En este caso, a parte de catalogar esta escena como claramente de "intriga romana", remite al otro momento en qué ha aparecido este instrumento, a saber, después de morir Marco Aurelio. A esto se le añade un elemento más que diferencia esta escena de todas las demás aparecidas anteriormente: un nuevo instrumento extraño al oído contempráneo, que una vez más aporta ese efecto de fragilidad, enfatizada, además, por una melodía distinta que acrecienta esa sensación. Esta vez, sin embargo, es una debilidad real: Cómodo confiesa a Lucila que sólo la tiene ella para compartir su vida. En ese momento, vemos a Cómodo como un niño desprotegido y solitario y sentimos verdadera pena por él. Es lógico que en ese momento su hermana también se apiade de él y haga un pequeño gesto de acercamiento. Sin embargo, pronto Cómodo demuestra nuevamente lo perverso que es y el instrumento frágil es sustituido por el de cuerda, que conlleva cierta inquietud. Los pajarillos resuenan una vez más, pero más débiles y la voz de Lisa Gerrard se acrecienta. La tensión es totalmente palpable: Cómodo tiene apresada a Lucila. Por suerte, Cómodo se quedará dormido y ella podrá escapar. Sin embargo, el tema de Cómodo, aunque repercutido (el mismo que suele aparecer con la flauta pero en violoncelo) persiste en su huida.

Por tanto, vemos que es un tema totalmente opuesto al tema de Máximo. Si el tema de Máximo es directo, sencillo, que llega al corazón... el de Cómodo en enrevesado, complicado, perverso. Es por ello que difícilmente (aunque Máximo y Cómodo se enfrenten cara a cara) sus temas musicales se enfrenten directamente. Son como el agua y el aceite, dónde está uno no puede estar el otro. Por esta razón sus disputas siempre tienen resultados muy claros: siempre se sabe quién es el ganador. Tampoco es casualidad que la lucha final entre Cómodo y Máximo no tenga ninguna música.

Otro dato a destacar sobre el contratema es que sobre todo aparece en las conversaciones entre Cómodo y Lucila, o momentos muy particulares, como cuando vemos la mirada celosa de Cómodo dirigida hacia su padre y Máximo. Por otro lado también aparece en otras escenas ejerciendo una función más bien de amenaza fantasma y tan sólo se cita. Ejemplo de ello es cuando Máximo llega a Roma como gladiador y Próximo le dice que se gane al público. Incluso lo vemos presente en el toque de trompetas antes de empezar los juegos en el Coliseo.

El desarrollo de este tema tiene, no obstante, su gran momento apoteósico cuando parece que Cómodo ha vencido. Se trata de la escena en qué Máximo ya ha sido apresado y Lucila es víctima de la locura de su hermano. En este caso, no se presenta el tema como tal, sino que se introduce una música totalmente nueva que trata de describir la magnitud de la tragedia: el malo ha ganado. Comienza como suele empezar el tema de Cómodo, suave, aunque grave y amenazante y va en crescendo. En su interior se describe una tristeza y un horror tal que es difícilmente descriptible con palabras. Y cuando ese crescendo llega al punto en qué describe lo desgarrador del momento con el movimiento de los violines, aparece el tema de Cómodo como subtema. Sin embargo, no es que este tema haya absorbido el tema de Cómodo, sino que el poder de Cómodo ha crecido tanto que ha reconvertido su tema en algo claramente peligroso y maligno. Ya no es una amenaza, ahora es algo real y terrible. Pero la venganza de Cómodo no termina con Lucila. Cambiamos de espacio y nos trasladamos al Coliseo, dónde los "fans" de Máximo exclaman su nombre. La música no hace sino acentuar lo desgarrador de la secuencia al ver a la gente proclamando el nombre de nuestro héroe y acto seguido mostrarlo encadenado. En ese momento Cómodo volverá a aparecer en escena y la música se atenuará, aunque permanecerá constante en un nivel sonoro más bajo. Mientras Cómodo y Máximo hablan se vuelve a retomar el tema de Cómodo. Entonces Cómodo cometerá un acto más de maldad, hiriendo a Máximo para poder matarle fácilmente en la arena y la música se convierte en unos coros grandilocuentes, terribles, que parecen cantar la casi derrota de Máximo. A pesar de que Máximo está ya agonizante, aún tiene la fuerza de voluntad para hacer una vez más su gesto de antes de la batalla: coger tierra. Ahora, sin embargo, ya no se trata de que ni siquiera le acompañe su música, sino que la voz de Lisa Gerrard hace un lamento con un tono grave más parecido al acompañamiento de Cómodo que al de cualquiera de los temas de Máximo. Por tanto, está bajo el yugo de Cómodo y la victoria del "malo" parece casi segura. No obstante, ante la confrontación cuerpo a cuerpo la música se retira de escena astutamente: si se pusiera de parte de uno de ellos, nos desvelaría el final (y no se quiere desvelar la sorpresa) y cualquier acompañamiento de las acciones banalizaría la secuencia . Por tanto, la música no volverá a aparecer hasta que la derrota de Cómodo esté próxima. Se dará un atisbo del tránsito de Máximo al más allá, sin embargo, deberá volver una vez más al mundo de los vivos para matar a Cómodo. De hecho, la aparición de la música y la cercana muerte de Máximo no hace sino acrecentar la tensión, pues tememos que nuestro héroe pierda la vida antes de cumplir con su misión. No obstante, la música volverá a desvanecerse y finalmente Máximo matará a Cómodo. En el más absoluto de los silencios, pues el contratema muere con él.

5. Conclusión

Gladiator es, en definitiva, una película tan moderna como clásica. Moderna porque no sigue ninguno de los esquemas pautados por el género del que procede. Clásica porque la historia, al final, se reduce al bueno y el malo. Y describir y dar a conocer estos dos personajes es precisamente lo que hace la banda sonora. Después de ver, escuchar y re-escuchar la película, de leer cuantas críticas se han hecho de la banda sonora de esta película y de oír varias veces los dos CDs editados de la película, puedo decir que, a pesar de todas las polémicas que pueda haber despertado Hans Zimmer (a propósito de sus "inspiraciones" en compositores clásicos), Gladiator tiene una gran banda sonora. No hay ni una sola nota que no tenga un motivo de ser. Cómodo es un malo retorcido, complicado, siniestro y sin un ápice de duda sobre su modo de ser. Su música sin lugar a dudas, es él. Complicada en sí misma, pero igual, constante, a lo largo de toda la película. Y tremendamente trágica cuando su maldad va más allá de lo esperado y se vuelve medio loco. Máximo, por el contrario, es un hombre sencillo, sin grandes ambiciones. Con una gran capacidad para amar y ser amado. Sin embargo, le es atestado un duro golpe y cambiará. Su trayecto será como un descenso a los infiernos. Pero finalmente volverá a encontrarse a sí mismo y será de nuevo lo que era. Por lo tanto su música será como él. Sencilla, directa. Se perderá por el camino, igual que él, pero finalmente regresará. "Lo que hacemos en la vida tiene su reflejo en la eternidad". Pues bien: no hay ni un sólo espectador que no recuerde su tema final.

(Alba Montoya fue alumna de Conrado Xalabarder en la Universidad Pompeu Fabra y por el presente trabajo obtuvo Sobresaliente en 2009. Ha sido publicado en MundoBSO con su consentimiento)

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