EL
LABERINTO DEL FAUNO
(2006)
Director: Guillermo Del Toro
Música: Javier Navarrete
En la postguerra española, una niña se traslada a un pequeño pueblo en el que se encuentra destacado un cruel capitán del ejército franquista, nuevo marido de su madre y por el que no siente ningún afecto. Una noche la pequeña descubre las ruinas de un laberinto donde se encuentra con un fauno que le hace una increíble revelación.
Por Carles Salvany (*)
El
Laberinto del Fauno respira un ambiente confuso. Uno no sabe si se encuentra
en un mundo de fantasía o en el horror de la posguerra. Es esta dicotomía entre
los dos mundos la que le da a la película de Del Toro un carácter de huída,
de refugio. No es sólo Ofelia quien se refugia en un mundo imaginario de fantasía,
también lo hace el propio espectador.
La música en Fauno es un maquillaje
que disimula en parte el horror que viven los personajes de la película. Hasta
tal punto mantiene la ilusión, la esperanza de un mundo fantástico y alternativo,
tanto desea el espectador que Ofelia se refugie en él que se nos rompe el corazón
cuando el Guillermo del Toro muestra el plano de la niña hablando sola, visto
desde los ojos del capitán. En ese momento el director desvela la naturaleza
de la fantasía, que no es más que eso, pura ilusión. Así pues, Fauno
es una película dura, pero contada desde la música como un cuento de hadas.
Es un claro ejemplo de cómo se puede contar una película desde una partitura,
y no con palabras. En este sentido, Javier
Navarrete se otorga el papel de narrador.
Podemos dividir la música en dos partes, básicamente: la música del mundo real y la del mundo fantástico. La primera se acompaña de orquestaciones toscas y rudas comparadas con la delicadeza que normalmente acompaña a la música de fantasía. El tema musical del capitán (que en principio parece ser acompañado solo por el tic-tac de su reloj) tiene un carácter oscuro y con toques marciales (acordes graves de violoncelo o contrabajo), mientras que el de los guerrilleros goza de un tono más positivo, de aire esperanzador (violines). El música del mundo fantástico se compone casi solamente a partir de un simple motivo a modo de nana con la que Navarrete envuelve casi todo aquello que tiene que ver con las ilusiones de Ofelia, pero también arropa momentos mágicos, como cuando los guerrilleros salvan a Mercedes y se reencuentran los dos hermanos.
El tema principal es claramente el de la nana, pero sería un error decir que pertenece exclusivamente a la fantasía de Ofelia. Se trata de un tema compartido por Mercedes y la niña. En realidad se transfiere de la sirvienta a Ofelia, en el momento en que Mercedes le canta la nana, de cuya letra no se acuerda. Este momento es clave en la película, puesto que es entonces cuando Ofelia y Mercedes se convierten en más que cómplices (Ofelia sabe que Mercedes ayuda a los maquis, y se dicen la una a la otra que no permitirían que nada malo les pasara), podemos decir que de algún modo pasan a ser madre e hija. Hay otro momento, cuando Mercedes muñe una vaca para preparar leche con miel, en que Ofelia pregunta si cree en las hadas y Mercedes contesta que creía antes, al igual que también creía en otras cosas (en clara referencia a los ideales libertarios a los que ha renunciado para salir adelante). Lo importante es ver que Mercedes y Ofelia son casi la misma niña, es decir, antes Mercedes era como Ofelia, creció y ahora le transfiere la nana, la música de la ensoñación. Entonces, nos preguntamos, ¿cómo es posible que la música suene con Ofelia antes de que Mercedes se la tararee? Muy sencillo: toda la película está narrada como un flashback. Al inicio del filme vemos a Ofelia muriéndose y una especie de cámara atrás que remite a la idea de rebobinado. Así pues, Fauno es una historia contada en flashback desde la música. Por eso escuchamos la nana cuando Ofelia se encuentra por primera vez con un hada, o cuando entra en el laberinto, porque en realidad ya la ha oído (Ofelia está recordando).
En
líneas generales, el tema principal
evoca un mundo fantástico, imaginario, que representa una huída del horror del
mundo real (es una película de contrastes brutales entre cuento de hadas y violencia).
Normalmente aparece cuando Ofelia empieza a alucinar, aunque muchas veces
no surge justo en el momento exacto, sino un poco antes (suena la música al
entrar Ofelia en el laberinto, no justo cuando ve al fauno). Es la manera que
tiene Navarrete de envolver al espectador
en el ambiente fantástico, de llamarle la atención y avisarle de que la niña
está empezando a adentrarse de nuevo en su mundo de ilusión. Asimismo, el tema
principal se ve variado y suena distinto
en muchas ocasiones, lo cual recalca su función de transmitir sentimientos y
sensaciones distintas en cada momento, o en otras palabras, situar la narración
en distintos niveles dramáticos.
Podemos decir, pues, que en Fauno está
el tema principal de la nana, algún que otro tema
secundario (temas de acción, como la persecución del monstruo sin ojos),
algunos fragmentos (como el momento de tensión y horror cuando la madre de Ofelia
se desangra, o para indicar que el capitán acaba de tomarse una bebida drogada)
y luego nos encontramos con los temas
centrales. A primera vista distinguimos tres:
El primero en aparecer es el tema del laberinto, misterioso y con toques majestuosos (los coros). Es un tema poderoso que parece engullir (como un laberinto engulle al aventurero) lo que entra en él. Me viene a la cabeza una duda, y es si el laberinto tiene tema propio o sólo es una versión del tema principal. Concluyo prematuramente que es tiene tema propio, aunque solamente suena sin mezclarse la primera vez en que Ofelia ve el laberinto. Más tarde aparecerá mezclado con el tema principal, cuando la niña se adentre siguiendo el hada hasta el fauno, y en el momento en que el capitán la persigue. Entonces se mezclan el tema del capitán y el del laberinto, en una versión más trepidante para acompañar la acción.
Encontramos luego el tema de los guerrilleros, que solamente aparece en la presentación de estos, y sirve para caracterizarlos como guerrilleros de la esperanza y de ideales buenos que luchan contra el mal. Destacan los acordes agudos de violín, que podemos extraer también del tema final, cuando acaban con el capitán (lo comentaré más adelante). Finalmente, uno de los temas centrales más obvios es el del capitán. Destacan los acordes graves de cuerda, que sirven casi como motivo musical. Tiene un aire de depredador, como podemos ver en la escena donde Mercedes y Ofelia se ven sorprendidas, y en la secuencia de persecución de Mercedes por los caballos (aunque no esté el capitán, es su esencia, sus hombres, lo que la persigue). Cabe destacar que en dicha escena se da el silencio de suspense una vez Mercedes se ve acorralada, y una vez rescatada suena el tema de la nana (esta vez arropando el momento mágico de Mercedes y su hermano) que, recordemos, es originario de la sirvienta. El tema del capitán aparece en los momentos más oscuros del personaje, cuando se ha revelado ya la bestia que lleva dentro. Podemos decir que en un principio, parece un fascista cualquiera (eso sí, caracterizado como un malo de comic) al que solo acompaña la música militar del gramófono. Hay un momento en el que, después de una cena donde se menciona a su padre y el reloj, se está afeitando con la musiquilla del gramófono, Vidal mira al reloj y entonces se degüella simbólicamente ante el espejo. Es una metáfora genial por la que el capitán mata, se quita de encima su yo aparente, digamos que deja de fingir que lucha por unas causas determinadas y siguiendo ordenes. En ese momento deja salir la bestia asesina que lleva implícita y es ahí cuando suena por primera vez un fragmento que a posteriori se revela como el tema del capitán, y aparecerá en momentos en que este depredador esté furioso, como cuando descubre la traición del doctor o captura a Mercedes junto a Ofelia.
Quizás
podríamos señalar un cuarto tema central
de menor importancia, que sería el del doctor. Únicamente se revela cuando el
doctor no está fingiendo, es decir, cuando muestra su verdadera actitud
a favor de los maquis. Aparece por primera vez cuando le da los antibióticos
a Mercedes, cuando visita la cueva donde los guerrilleros se refugian, y también
cuando administra la inyección letal al maqui torturado (fijémonos que solo
aparece cuando se encuentra a solas con él, cuando se descubre de su velo
de apariencia), como un breve paréntesis de bondad que acaba engullido de
nuevo por el tema del capitán cuando el oficial Garcés entra y ve lo que ha
hecho el doctor. Finalmente, el tema aparece en una versión muy frágil, con
notas de piano cuando el doctor se confiesa contrario al capitán y se va. Al
morir, el tema muere con la escena de su muerte (no exactamente con la muerte
de él), y el tema no volverá a aparecer. Es un tema tímido que solo se muestra
cuando el doctor se quita en breves espacios de tiempo su velo de apariencia
y entabla acciones prohibidas pro-maquis, como cuando se reúne secretamente
con Mercedes. Son momentos sumamente frágiles en los que si fuera descubierto,
sería fatal para él (como cuando se le descubre después de la inyección letal).
El tema principal, el de la nana, compartido por Mercedes y Ofelia, aparece variado en diversas ocasiones. Podríamos decir que su estado puro es el tarareado por la voz de Mercedes. En realidad, no podemos saber cual es su estado puro en si mismo, ya que de hecho Mercedes no se acuerda de la letra, pero en todo caso, lo más próximo es lo mencionado, y es lo que escuchamos en los créditos de inicio y final de Fauno. Como he comentado, la película en sí es un flashback y la historia se cuenta desde el recuerdo. Por eso, las primeras notas musicales que escuchamos (después de los títulos) son muy delicadas, casi nostálgicas. De algún modo se refieren con añoranza a los inicios de la aventura (algo así como ¿Ah, te acuerdas de cómo empezó todo?). Por otro lado, el tema principal suena distinto en función del punto de vista de Mercedes u Ofelia. Así, en los momentos de Mercedes (siempre relacionados con la esperanza o la alegría) suena con un tono relativamente menos infantil, más adulto (violines en vez de notas agudas de piano), comparado con el punto de vista de Ofelia. Sin embargo, Ofelia goza de más atención (por el hecho de ser protagonista) y es acompañada más a menudo por el tema principal, y por tanto podemos observar más matices en cuanto al nivel dramático que se evoca en cada momento. Por eso, el momento en que encuentra la cueva del fauno o cuando se imagina reunida con sus padres en el reino subterráneo (aún más en este caso) escuchamos el tema más expandido, y en cambio después del desangramiento de la madre de Ofelia, cuando el fauno la visita para pedirle otra misión y ella argumenta que su madre está débil, el tema suena también debilitado, representando así un estado de ánimo menos impetuoso, igual que cuando el fauno visita a la niña después de que fuera capturada cuando intentaba escapar con Mercedes.
Surgen de nuevo un par de dudas: en primer lugar, ¿por qué suena el tema de la nana cuando se ha saboteado la vía del tren y los fascistas lo examinan? La respuesta más lógica es que a través de la música, Navarrete indica que Mercedes está abriendo la cerradura del almacén para que los maquis lo saqueen. Por otra parte, ¿por qué no suena el tema de la nana cuando Ofelia se encuentra con el fauno después de llevarse a su hermano? Aquí la cuestión es menos obvia. Podríamos decir que el tema secundario que suena (más calmado en ese preciso momento), el de la persecución del laberinto, es lo más importante en ese instante. De todos modos, me inclino por pensar que Ofelia ha perdido la ilusión, ya no confía en el fauno (como se demuestra al no acceder a su petición de hacer sangrar a su hermano). De todos modos, ella al principio no sabe qué quiere hacer el fauno con su hermano, así que queda como algo impreciso musicalmente (yo opino que sería más lógico empezar con el tema de la nana, seguramente variado de acuerdo con el momento de tensión, y entonces desaparecer o repercutirse cuando se descubren las aparentemente oscuras intenciones del fauno).
La
secuencia final merece especial mención, puesto que es una mezcla muchos temas
distintos. Tiene toques de capitán cuando está persiguiendo a Ofelia por el
laberinto, y también del tema del laberinto mismo (los coros), y aparece también
la nana una vez el fauno se ha ido furioso y se queda Ofelia con el capitán.
En ese momento, el tema se repercute
y pasa a tener un tono de desesperación en el instante en que el capitán se
lleva al niño, dispara a Ofelia y ésta cae al suelo. Luego también escuchamos
un toque del tema de los maquis cuando disparan y matan al capitán (las notas
agudas del violín). El tema del capitán muere con él, con un estrepitoso acorde
de violonchelo. Al final, Mercedes vuelve a tararear la nana a su hijastra
musical, como despidiéndose de ella, el tema se expande y da paso a una
versión majestuosa del mismo cuando Ofelia entra en el mundo de ensueño para
quedarse con sus padres. Podemos concluir que el final de la película es una
preciosa metáfora de libertad que Navarrete
carga de emoción a través de la música. El
Laberinto del Fauno es, sin duda, una genial obra que articula con equilibrio
los mundos real y fantástico, en el que la música ejerce de narrador y evoca
el torrente de emociones y sueños que subyacen en el universo personal de cada
uno.
© Carles Salvany, 2007
Temas del disco
1.
Hace mucho, mucho tiempo (02:11) 2. El laberinto (04:04) 3. La rosa y el dragón
(03:34) 4. El hada y el laberinto (03:33) 5. Las tres pruebas (02:04) 6. El
árbol que muere y el sapo (07:08) 7. Guerrilleros (02:05) 8. El libro de sangre
(03:47) 9. Nana de Mercedes (01:36) 10. El refugio (01:32) 11. El que no es
humano (05:52) 12. El río (02:48) 13. Un cuento (01:52) 14. Bosque profundo
(05:45) 15. Vals de la mandrágora (03:38) 16. El funeral (02:42) 17. Mercedes
(05:34) 18. La luna llena y el fauno (05:04) 19. Ofelia (02:16) 20. Una princesa
(03:59) 21. Nana del laberinto del fauno (01:47)
(*) Carles Salvany fue alumno de Conrado Xalabarder en la Universidad Pompeu Fabra y por el presente trabajo obtuvo Notable alto. Ha sido publicado en Mundobso con su consentimiento.