THE LORD OF THE RINGS: THE FELLOWSHIP OF THE RING (2002)
Título
en castellano: El señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo
Director: Peter Jackson
Música: Howard Shore
Adaptación de la novela de Tolkien, sobre un anillo milenario que es encontrado y entregado a un Hobbit para que lo destruya en un lugar específico, al que se dirige.
Por Aleix Tugas (*)
1.- Estilo general
The
Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring se desarrolla completamente
en la Tierra Media. Es por lo tanto una historia que tiene lugar en un mundo
imaginario y atemporal, y eso hace que la banda sonora juegue un papel decisivo
para la credibilidad de ese mundo. Si además tenemos en cuenta el carácter a
veces mítico y a veces épico de la narración, nos daremos cuenta de la importancia
de crear, a través de la música, una atmósfera apropiada para el desarrollo
de la historia. Intentaremos analizar cómo, en la ambientación y el aliento
épico de este filme, la banda sonora juega un papel determinante. La historia,
como es sabido, trata de un viaje. Aunque es una novela muy rica en subtramas,
lo importante es el recorrido del Anillo hacia el que debe ser su fin. Este
viaje implica que los temas irán evolucionando, sobre todo los centrales
y el principal. El otro rasgo fundamental
de la historia que se trata sonoramente es, elementalmente, la pugna entre el
bien y el mal. En algunas secuencias de la película se produce una lucha entre
los temas de los buenos y los temas de los malos, incluso antes
de que comience su enfrentamiento físico en la pantalla. Luego intentaremos
ejemplificarlo con escenas concretas, pero a grandes rasgos esta lucha simbólica
se mantiene durante casi toda la película.
Para dar
coherencia al estilo del filme, se ha optado casi siempre por música orquestal
que a menudo se acompaña con coros. No obstante se han optado por añadir algunos
recursos en escenas concretas. En las escenas donde aparecen doncellas divinizadas
se opta por los coros femeninos y la voz de Enya, que le dan a la escena una
aura mística, mágica. Para los villanos gregarios (no en los malvados
que son antagonistas), orcos, criaturas malvadas, etc., se ha empleado el recurso
de los tambores con reminiscencias tribales, muy rítmicos, para inquietar al
espectador tanto por el número de enemigos como por su bravura. Además, observamos
que cada raza tiene algunas características peculiares en sus temas. La raza
de los elfos casi siempre tiene temas que sugieren magia y ancestros míticos,
su música roza la religiosidad. Simboliza que son las criaturas más sabias y
espléndidas de la Tierra Media. En cambio, los hobbits tienen, en sus temas,
un tono mucho más popular, con toques que a veces recuerdan la música celta.
Los hombres presentan temas más épicos, que apelan a la lucha, pero también
a la valentía y la lealtad, y finalmente los enanos llevan poca música, pero
es gutural y misteriosa, como las cuevas de donde proceden.
2.- Temas y piezas
A.- Temas del anillo: El anillo es tan importante para la historia y ejerce una influencia tan brutal sobre todos los personajes que ha merecido casi siempre, en todos los comentarios de Tolkien que se han hecho, el status de personaje. Tal vez por eso Howard Shore decidió caracterizarlo musicalmente. En el presente estudio consideraremos que el anillo no es portador de un tema musical, sino de por lo menos dos, según la intención del anillo en cada momento. El tema más importante es, según nuestra propuesta, el que suena al inicio de la película (no justo al empezar, sino el que suena cuando aparecen las letras de El señor de los anillos). Está compuesto de dos frases musicales que se repiten. Presenta la historia; y sugiere un poder que emana de algún sitio que es precioso, pero que de algún modo tiene malignidad en su fondo. Es importante apuntar que siempre se abren las partes de la trilogía así. Sin embargo, a veces escuchamos esas frases musicales en momentos en los que, aparentemente el anillo nada tiene que ver, como en la escena en que la Comunidad va por el Gran Río y cruza los Argonaths, o la escena inicial misma. Eso plantea que, tal vez, deberíamos entender ese tema como el tema de la Tierra Media y no el del anillo. No obstante, también lo podemos interpretar como un símbolo del poder expansivo del anillo. Finalmente consideraremos como otro tema del anillo a aquellas frases musicales usadas para expresar la ira que desata el anillo, que sólo pueden escucharse en la primera batalla de la película (elfos y humanos contra Sauron) y en algunas escenas en que Frodo se lo pone. Son piezas caóticas y difíciles de seguir, pero la sensación que transmiten es de maldad y brutalidad (se integran voces que hablan en lengua negra).
B.-
Tema
de los Hobbits: En realidad deberíamos decir que es el tema de Frodo, pero
no lo hemos hecho por sonar a veces también cuando adquieren protagonismo Bilbo
o Sam. Es el que suena cuando aparece la Comarca por primera vez en pantalla,
y está repercutida en diversas escenas
de la película. Más tarde intentaremos describir cómo. Transmite bondad, serenidad,
y en algunas repercusiones, heroísmo.
C.- Tema de la Comunidad del anillo: La más épica quizás que podremos escuchar en la película, se va constituyendo poco a poco y muere al final de un modo muy triunfal (en los créditos finales echa una especie de último aliento que indica que la Comunidad se ha disuelto). Es una música que sugiere la aventura, y que simboliza la gesta épica que los nueve miembros de la Hermandad del anillo están llevando a cabo.
D.-
Tema de Ísengard:
Lo llamaremos así porque suena cuando la torre de Ísengard está siendo transformada
en un atajo de Orcos, pero en realidad es el tema que comparte Saruman el Blanco
con los Uruk-Hai, los orcos que él ha creado. Es un tema que está compuesto,
y cito literalmente al compositor, en un compás muy poco habitual y que causa
una cierta impresión de desorden y de inacabado. Tambores tribales son aquí
lo que nos causa una sensación de mal.
E.- Tema de los Nazgûl: Los jinetes negros son en realidad portadores del tema de Mórdor, ya que suena también la primera vez que visualizamos el monte del destino y la torre oscura. Son unos coros femeninos que van in crescendo, para dar la sensación del frenetismo de su cabalgar y de la búsqueda desesperada del anillo único.
F.-
Tema de Galadriel: La reina elfa posee también algunas frases musicales
que consideraremos suyas, ya que suenan justo cuando ella aparece (o su voz,
como justo al principio de la película). Son unos coros infantiles que transmiten
una sensación a caballo entre la intriga y el miedo. Dan a entender su magia
y su respetabilidad como reina, a conjunto con su imagen un poco fantasmagórica.
Sin embargo es secundario, ya que
su poder es limitado dentro del filme.
G.- Tema de Rivendell: Lo consideraremos secundario por servir sólo para el trocito en que los personajes se establecen en la casa de Élrond. Sugiere majestuosidad y misticismo. También esplendor, por la magnífica belleza de la casa y de la naturaleza que le rodea.
H.- Tema de Moria: También es secundario, puesto que sólo representa el lugar de las minas perdidas de los enanos. Marca muy bien la personalidad y el estilo del lugar, mostrando que tiene una fuerza contenida (el peligro está latente). El tema se intensifica cuando aparece el Balrog, y adquiere un carácter más infernal.
I.- Tema de amor de Aragorn y Arwen: Es una canción interpretada por Enya que sirve sólo para la escena del puente. Deriva del tema anterior, puesto que Rivendell es la casa de Arwen. Sugiere romanticismo pero también nostalgia por la renuncia a la inmortalidad de Arwen. Lo consideraremos un tema secundario por ser sólo útil para la escena de amor.
J.-
Motivo de Gollum: Son
dos frases musicales que siempre suenan cuando esta criatura está presente.
Sugieren la música que tendrían los gnomos o los duendes del bosque si existieran,
con un toque de misterio bastante sutil. No tiene gran importancia porque Gollum
en este filme es un simple perseguidor, y por eso lo hemos llamado aquí motivo,
pero como es sabido en otras partes de la trilogía este personaje aumenta en
importancia.
K.- Tema final: Es una canción interpretada por Enya (May It Be) que sirve para dar paso a la segunda parte y mentaliza al espectador de que debe estar pendiente de lo que suceda en la segunda película. A nuestro juicio no es una canción cualquiera puesta al final, sino una buena forma de, manteniendo el estilo de la película, crear espectativas.
3.- Estructura temaria
Se
observa que la película sigue una cierta jerarquía que somete algunos
temas entre ellos. No obstante, algunas veces unos temas determinados adquieren
más protagonismo que otros que están por encima; en otras ocasiones observamos
que algo que por su duración debería considerarse un fragmento
o movimiento adquiere mucho poder. Es por lo tanto una jerarquía muy
orgánica, que como se ha comentado evoluciona con el paso del viaje. Como elemento
más destacable, sugerimos que hay una lucha por el poder entre los temas de
los buenos y los de los malos.
De los temas que hemos enumerado en el anterior apartado, consideraremos que hay cinco centrales: A, B, C, D y E. Dos pertenecen a los buenos y dos a los malos, y A pertenece al anillo. La lucha entre los dos buenos y los dos malos llega hasta el final de la película (y aún no está inconclusa). Pero como sabemos que ganan los buenos, y además la música de los buenos es la que acaba teniendo más poder, el tema principal tiene que ser B o C. Ahora intentaremos deducir cuál de los dos debe serlo. Los dos temas están claramente diferenciados, pero en numerosas ocasiones son presentados como uno sólo. Generalmente, esto se hace en una pieza que comienza con el tema de los hobbits y deriva en un final que reproduce la parte más importantes y reconocible del tema de la Comunidad. Pero no siempre es así, ya que también a veces suenan por separado. Para intentar precisar cuál de los dos debe ser considerado el tema principal, estudiemos su evolución en el metraje.
El
tema de los hobbits se inicia con la presentación de la Comarca. Lógico comienzo,
pues es su lugar de origen. Pero aquí aún tiene un aire muy popular: suena una
flauta con un estilo muy folklórico, despreocupado y alegre. Pero ese tema se
irá repercutiendo a lo largo de la
película. Un poco más adelante, la flauta es abandonada y comienza a interpretarse
la partitura con violines, lo cual la hace un poco más épica. Esto sucede por
ejemplo en la escena en que Sam y Frodo van más lejos de lo que habían estado
jamás de la Comarca. El tema va ganando fuerza hasta que, al final de la película,
cuando Sam y Frodo deciden partir juntos hacia Mórdor, el tema suena con más
épica y más fuerza que nunca. Aún así, en los títulos de crédito finales el
tema vuelve a sonar muy melancólico, siendo interpretado por un coro infantil.
Cosa que sólo se puede interpretar teniendo en cuenta que la historia aún no
ha terminado, pues los hobbits todavía tienen mucho camino por hacer. Por
su parte, el tema de la Comunidad hace una primera tímida aparición en la escena
antes mencionada, en la que Frodo y Sam comienzan a alejarse más que nunca de
la Comarca. En aquel momento suenan tan sólo algunos acordes, puesto que de
alguna manera la Comunidad ha empezado a formarse . El tema no suena en toda
su complejidad hasta la escena del concilio de Élrond, cuando éste constituye
de forma oficial la Comunidad del anillo. A partir de entonces va sonando
cada vez con más épica, hasta que se produce la caída de Gandalf. A partir de
ese momento, el tema de la comunidad pierde heroísmo, y está como incompleto
(al igual que la Compañía). Por ello, para considerar cuál es el tema
principal tendremos en cuenta cuál es el que suena con más fuerza y más
poder. Los hobbits son los verdaderos héroes de la historia, pero si tenemos
en cuenta sólo esta primera parte de la trilogía, su tema no es el que suena
con más fuerza, sino el de la Comunidad. Es el que da verdadera dosis épica
a la película, al fin y al cabo se titula La Comunidad del anillo, y
es la única que realmente nos evoca a todos los personajes y la gesta que llevan
a cabo cuando se oye. Por eso, lo consideraremos aquí como el tema principal.
Además, es un tema que deja de sonar (en los títulos finales de crédito) triunfante,
a pesar de que la Comunidad se haya disuelto. Ello indica que, por ventura,
ha cumplido como era debido con su cometido. Aún así, podría argumentarse que
el tema de los hobbits es también principal. De hecho, el hecho de que ambos
temas suenen como uno solo indica que son dos temas aliados, que en la lucha
por el poder están juntos. De hecho, si miráramos la Trilogía en todo su conjunto,
tal vez señalaríamos el tema de los hobbits como principal, pues en última instancia
son los verdaderos héroes de toda la saga, aunque no los únicos. Pero por ser
esto un análisis sólo de la primera parte, consideraremos el Tema Principal
como tema de la Comunidad. Y aún podríamos aventurar una tercera hipótesis.
¿No podría ser el tema del anillo el verdadero tema principal? Al fin y al cabo,
es el objeto que lo mueve todo en la película, y después de todo es el elemento
con más poder y magia. Su capacidad de seducir incluso a los más nobles sorprende,
tan sólo mirarlo puede llevar a codiciarlo más que nada. Y como ya se ha señalado,
es un tema que también se expande.
A pesar de todo ello, hemos desestimado aquí la posibilidad de situarlo en lo alto de la pirámide. Por tres razones: La primera es que el anillo entraña un mal que procede de Mórdor, y en realidad las fuerzas del bien acaban dominándolo, como bien sabemos. No es de extrañar, pues, que el tema de la comunidad acabe dominando sobre el del anillo, a pesar de que haya estado a punto de destruirla. La segunda es que el tema son sólo dos frases musicales que nunca están repercutidas (siempre tienen el mismo sentido, son inmutables, inamovibles), y por su brevedad casi podríamos decir que son incluso menos que tema central. Lo que pasa es que, por el poder que ejerce y por todo lo que sugiere, merece ser la menos central. Y la tercera razón es que no todos los temas sucumben ante su poder de seducción. La música de los hobbits, o la de los elfos, por ejemplo, nunca se deja dominar por la del anillo, lo cual indica que en ella no reside el poder de gobernarlos a todos (principal).
Los
temas centrales antagonistas, los
que aquí hemos llamado D y E, no se alían tal como hemos supuesto que hacían
B y C, puesto que ellos suenan cada uno por su lado. Aunque en la película estarían
aliados, cada uno combate a los dos temas buenos por su lado (uno con
jinetes negros y otro con orcos). Y desde luego el más beligerante es el tema
de Ísengard, ya que representa a únicas fuerzas que se enfrentan físicamente
con toda la Comunidad (escena de la batalla final). Ísengard es sólo un servidor
del señor oscuro, pero no es el tema de Mórdor (de Sauron) directamente. Ísengard
tiene tema propio, y nunca se alía con el tema de Mórdor (Mórdor tiene servidores,
no amigos). Ísengard posee una música cuyos portadores son los Uruk-Hai, los
orcos perfeccionados por Saruman creados a partir de la raza de los montaraces.
Hay una escena en la que la música de los orcos persigue simbólicamente a la
música de la Comunidad. Es la escena del río, en la cual los orcos van tomando
posiciones sin que los miembros de la Hermandad se den cuenta. No se enfrentan
hasta al cabo de algunas escenas, pero ya entonces la música de Ísengard comienza
a invadir la de la Comunidad, que pasa a oírse menos de lo que hemos hecho hasta
entonces. Cuando se resuelve el combate, los tres miembros de la Compañía que
quedan en tierra han vencido y vuelve a sonar el tema de la Comunidad para simbolizarlo.
La música de Sauron nace en la torre oscura, y luego los jinetes negros (los Nazgûl) son los portadores de esa música, y la extienden al igual que Sauron extiende la sombra hacia el Oeste de la Tierra Media. Son unos coros femeninos que van in crescendo, al igual que la propia oscuridad de Mórdor. El tema de Mórdor está impregnado de una fuerza que causa en el espectador inquietud y miedo, y que comienza a intentar hacerse un lugar en la pirámide de poder. Para ilustrar un poco mejor esta pugna bien-mal, podríamos decir que el tema de Ísengard lucha sobretodo contra el tema de la Comunidad (conflicto más importante de esta película), mientras que el tema de Mórdor lucha sobre todo contra el tema de los hobbits, que son los que se adentrarán en la tierra de la sombra (conflicto que se alarga durante toda la trilogía). Todos los temas centrales están marcados por su carácter expansivo, y eso hace que choquen entre ellos, como si se tratara de las tropas de una gran batalla.
Aunque
en buena medida ya los hemos descrito, añadiremos que el tema del anillo seguirá
estando presente en las dos películas posteriores y que seguirá sonando siempre
que: a) Aparezca el anillo b) Alguien hable de él c) Esté seduciendo a algún
personaje Humildemente creemos que la música del anillo es de las más acertadas
de la película. Realmente consigue captar muy bien, creemos, la esencia del
mismo objeto: Las frases musicales son bellas y son increíblemente seductoras,
pero es una seducción que intuimos que entraña algún mal. Un mal que como sabemos
tiene poder para doblegar nuestra voluntad. Desde nuestro modesto punto de vista,
juzgamos de muy acertados esos acordes por la forma tan acertada que tienen
de plasmar esto. Quizás la primera vez que vemos la película no nos damos cuenta
de ello, pero a nivel inconsciente transmite esa sensación para cada vez que
vuelve a sonar (y esto último es aplicable a prácticamente toda esta banda sonora).
Como ya hemos dicho The Lord of the Rings: The Fellowship of the Ring es una historia muy rica en subtramas, y por ello es también una película rica en temas secundarios y subtemas. Los temas centrales de la banda sonora giran alrededor de la trama principal, pero no obstante los temas secundarios y subtemas ayudan a que las subtramas queden mejor explicadas y transmiten la sensación adecuada en cada momento. Así como la mayoría de los temas centrales los atribuíamos a personajes o grupos de personajes, los secundarios y subtemas los atribuimos a lugares. Dado que la historia del Señor de los Anillos es la historia de un viaje, es lógico que el compositor quiera caracterizar cada estación con un tema o subtema determinado, al margen de los centrales ya descritos.
Nos parece importante también remarcar la idoneidad de algunos fragmentos y motivos, como los que se escuchan en las batallas o los que se oyen en los bosques o en el anillo. En realidad a veces se trata de música en la que se ha incorporado, como música integrada, voces en las lenguas de la tierra media. Los fragmentos van a tono con el carácter de la raza que habla dicha lengua.
© Aleix Tugas, 2005
Temas del disco
1.
The Prophecy 2. Concerning Hobbits 3. The Shadow Of The Past 4. The Treason
Of Isengard 5. The Black Rider 6. At The Sign Of The Prancing Pont 7. A Knife
In The Dark 8. Flight To The Ford 9. Many Meetings 10. The Council Of Elrond
(Featuring Aniron Performed By Enya) 11. The Ring Goes South 12. A Journey In
The Dark 13. The Bridge Of Khazad Dum 14. Lothlorien 15. The Great River 16.
Amon Here 17. The Breaking Of The Fellowship 18. "May It Be" (Performed By Enya)
(*) Aleix Tugas fue alumno de Conrado Xalabarder en la Universidad Pompeu Fabra y por el presente trabajo obtuvo Notable. Ha sido publicado en Mundobso con su consentimiento.