La trilogía satánica de Goldsmith

La trilogía de la profecíaEn 1973, el enorme éxito comercial de The Exorcist (1973) revitalizó el género cinematográfico del terror. Tres años después,The Omen (1976) tuvo igual suerte en las taquillas. Parte de su triunfo se debió a la impactante música de Jerry Goldsmith, quien escribiría las bandas sonoras de las dos siguientes entregas y sería la voz y melodía del mismísimo Diablo.

Por Conrado Xalabarder


En los años inmediatamente previos a The Omen, la música de terror había sido más sugerente que no explícita. Así, las melodías centrales de filmes como la mencionada The Exorcist o incluso Rosemary's Baby (1968) no eran tanto una plasmación del horror como un eficiente contrapunto al mismo, con temas cálidos y apaciguados.

La profecíaSin embargo, Jerry Goldsmith optó sabiamente por dar un giro de 180 grados y mostrarse abiertamente directo, vinculando su creación con la figura de Satanás. El principal sustento musical de este filme sobre la presencia del diablo en el cuerpo de un niño fue un opresivo canto en latín, Ave Satani, repercutido con variaciones más o menos intensificadas a lo largo del metraje y que otorgaba a la voz humana un protagonismo absoluto. Una oda a Satanás omnipresente en la película, contrarrestada débilmente (y lo de débil fue una opción también deliberada) por una melodía romántica que se aplicaba a los humanos, a modo de una dominación musical del Mal sobre el Bien.

El que Goldsmith recurriera a ese único canto como plasmación melódica de la presencia satánica permitió la concentración de toda la carga de angustia y tensión, lo que no se hubiera logrado en el caso de tener una mayor variedad temática. Por ello, su efectividad fue tan amplia y el poder trabajar con un solo canto y darle las oportunas variaciones reforzaba la idea de un único elemento distorsionador y amenazante, cada vez más poderoso.

Goldsmith ganó por The Omen su único Oscar hasta la fecha y a su música se le debe, en buena medida, que la película convocara larguísimas colas en las salas de los cines. La continuación fue inevitable y así surgió Damien: Omen II (1978), menos sutil que su predecesora y abiertamente más agresiva en su argumento y secuencias.

Manteniendo la línea establecida en la primera parte, Goldsmith retomó el Ave Satani como pilar fundamental de laLa maldición de Damien partitura, pero dándole una tonalidad mucho más violenta e histérica, aumentando de forma considerable el ritmo e incorporando un cariz también más religioso y solemne, con la ayuda de un órgano o incluso con las onomatopeyas de los cuervos (animales protagonistas en el filme, a modo de soldados defensores de Satanás). Aquí ya no hubo el enfrentamiento melódico (Mal contra el Bien) de la primera parte. La música estaba prácticamente dominada por el concepto de lo maligno, de lo terrorífico. A pesar de que el Ave Satani seguía siendo el eje central de la partitura, el compositor incorporó más melodías, todas del mismo cariz, y con la música electrónica reforzó lo ténebre y lo zozobrante.

El conflicto finalDamien Omen II no interesó a tanta gente, pero aún así hubo ánimos para hacer una tercera parte, The Final Conflict (1981), cuyo argumento era notoriamente pobre: el diablo, ya adulto, llega a las puertas de la presidencia de Estados Unidos. Goldsmith pareció asumir que la música debía reflejar la decadencia del filme y escribió una continuación mucho más apagada, con ese canto como principal motivo, pero sin la agresividad mostrada en el título anterior. El Ave Satani se tornó aquí claramente cansado y fatigado, con coros decadentes. Los mismos coros que habían mostrado tanta energía y fortaleza en las dos primeras entregas, aquí emulaban su evidente rendición. La música de esta tercera parte fue más sinfónica y sofisticada, pero también más apocalíptica. Los aspectos religiosos ganaron terreno sobre los satánicos y el compositor se permitió insertar melodías liberadoras y eufóricas, que expresaban con indiscutible claridad la victoria final del Bien sobre el Mal. Cerró el filme con un tema también coral, bíblico y pastoral... los coros, hasta entonces acaparados por el Diablo, estaban por fín en el lado contrario.

Hubo aún otra secuela, pero Goldsmith ya había completado el ciclo y no tenía sentido seguir con la serie. En su conjunto, escribió para la trilogía una obra sólida, compacta, de coherente evolución. Una obra maestra de la música del cine en general y del terror en particular.

© Conrado Xalabarder, 2003


Temas de los discos

Banda sonora de The Omen1. Ave Satani (02:32) 2. The New Ambassador (02:33) 3. Killer's Storm (02:52) 4. A Sad Message (01:42) 5. The Demise of Mrs.Baylock (02:52) 6. Don't Let Him (02:48) 7. The Piper Dreams (02:39) Lyrics and Sung by Carol Heather 8. The Fall (03:42) 9. Safari Park (02:04) 10. The Dog's Attack (05:50) 11. The Homecoming (02:43) 12. The Altar (02:00)

 

Banda sonora de Damien Omen II1. Main Title (05:03) 2. Runaway Train (02:38) 3. Claws (03:14) 4. Thoughtful Night (03:05) 5. Broken Ice (02:19) 6. Fallen Temple (02:55) 7. I Love You, Mark (04:37) 8. Shafted (03:00) 9. The Knife (03:21) 10. End Title (All the Power) (03:24) 11. Main Title (02:03) 12. Face of the Antichrist (02:20) 13. Fallen Temple (01:33) 14. Aunt Marion's Visitor (00:36) 15. Another Thorn (01:18) 16. A Ravenous Killing (03:07) 17. Snowmobiles (01:11) 18. Broken Ice (02:21) 19. Numer of the Beast (01:33) 20. Shafted (03:00) 21. The Daggers (01:56) 22. Thoughtful Night (02:36) 23. I Love You, Mark (04:12) 24. Runaway Train (01:10) 25. The Boy Has to Die (01:24) 26. All the Power and End Title (03:14)

Banda sonora de The Final Conflict1. Main Title (03:26) 2. The Ambassador (04:48) 3. Trial Run (02:12) 4. The Monastery (03:14) 5. A T. V. First (02:48) 6. The Statue (04:11) 7. The Second Coming (03:22) 8. Electric Storm (05:19) 9. The Hunt (04:00) 10. The Blooding (03:36) 11. Lost Children (03:42) 12. 666 (03:00) 13. Parted Hair (06:33) 14. The Iron (02:28) 15. The Final Conflict (08:32)