LA VITA È BELLA (1998)
Título
en castellano: La vida es bella
Director: Roberto Benigni
Música: Nicola Piovani
Fabula sobre los esfuerzos de un hombre por evitar el sufrimiento de su pequeño hijo mientras ambos son prisioneros en un campo de exterminio nazi, durante la Segunda Guerra Mundial. Para conseguirlo, se inventa una historia que consiste en un concurso en el que el ganador de todas las pruebas se llevará un tanque de premio.
Por Conrado Xalabarder
1.- Estructura musical
La banda sonora de La vita è bella se estructura en base a la siguiente jerarquía temaria, en la que dos de sus temas están vinculados al personaje protagonista:
Un
tema alegre y bucólico, de cariz netamente italiano, que se ajusta, en
su nivel dramático, al carácter
alegre y desenfadado de Guido, el protagonista. Conoce distintas repeticiones
y variaciones a lo largo de la primera
parte del filme, en tanto que en la segunda y en el epílogo aparece repercutido.
En la primera parte es expansivo: contagia su vitalidad a todo su alrededor,
allá por donde pasa el personaje. Como más adelante veremos, pierde
su carácter expansivo en la segunda parte y sobrevive a su personaje.
Una
bella melodía romántica, tema de amor que no comparten Guido y la mujer
a la que ama, sino que expresa el sentimiento del hombre por su mujer, el cómo
la mira y la siente. Ella, realmente, no tiene para sí esta música:
es Guido quien la aporta, y se repite
y varía a lo largo del metraje,
pero nunca se repercute ni es expansiva,
como el Tema Principal, ya que se
limita a la relación de ambos personajes. También sobrevive al
personaje.
Se trata de una pieza escrita por Jacques Offenbach para la Ópera Los cuentos de Hoffmann, escrita a finales del XIX y es, por tanto, un tema preexistente. Es aplicado de modo diegético: es la música con la que Guido y su mujer se conocen y con la que él comunica a su esposa que está vivo, cuando se encuentra internado en el campo de concentración. A diferencia del Tema Central 1, este tema sí vincula bilateralmente a ambos personajes, que lo comparten emocionalmente.
Música dramática y siniestra, que representa el concepto genérico del horror. Es presentada en forma de breves inserciones en la primera parte del filme, y se desarrolla en su plenitud en la segunda, donde llega a desbancar al Tema Principal, en una lucha por el poder en la que finalmente acaba siendo abatido, como desarrollaremos más abajo. Funciona como contratema precisamente por debilitar al Tema Principal y obligarle a su repercusión.
En la película se emplean diversos temas secundarios, de aplicación diegética o en falsa diégesis, que son valses, foxes o bailes arábigos para escenas de fiesta.
3.- Estratos argumentales y desarrollo de los temas
La vita è bella se divide argumentalmente en tres distintos episodios: el primero transcurre en la calma y la felicidad de un pequeño pueblo; el segundo, en un campo de concentración nazi; el tercero es un epílogo. Cada uno de los episodios tiene un tratamiento musical diferenciado, pero evolutivo, en el que los temas musicales toman diferentes actitudes.
Durante
toda esta primera parte de la película tanto el Tema
Principal como el Tema Central
1 (tema de amor) campan a sus anchas, repitiéndose
o variándose sin que, por
tanto, cambie su significado vitalista y optimista. No hay nada que dificulte
u obstaculice la presencia de ambos temas, y se da lugar, incluso, a una bella
elipsis en la que Piovani fusiona ambos
temas concatenadamente para remarcar el paso del tiempo (Guido y su novia pasan
a ser Guido, su esposa y su pequeño hijo). Sin embargo, en esta parte,
se presenta de modo cauto el Tema Central 3 (contratema).
No interfiere en el esplendor de los anteriores ni supone, en sí, una
seria amenaza a la estabilidad de los mismos. Pero está presente, agazapado,
expectante.
Desde
la amenaza real de los nazis hasta cuando la familia de Guido es recluida en
un campo de concentración, y a partir de ese momento, el Tema
Central 3 (contratema) se impone
con enorme poder frente al Tema Principal
y el Tema Central 1 (tema de amor), que quedan muy debilitados. El contratema,
que en la anterior parte se había limitado a advertir de su presencia,
aquí ocupa el dominio absoluto del espacio físico y dramático
del filme, lo que provoca, entre otras cosas, la automática repercusión
del Tema Principal, que ya no puede significar lo mismo ni se puede expander
como antes. Ahora, por el contrario, esta música se aplica más
desesperada, dolida, en una suerte de clamor en el que el tema viene a decir
hay que sobrevivir a esto. Naturalmente, no goza de la vitalidad con
la que se caracterizó en la primera parte de la película. Algo
muy parecido sucede con el Tema Central 1 (tema de amor), que apenas es empleado
porque, entre otras cosas, Guido no puede ver a su mujer. En su sustitución,
sin embargo, entra en juego el Tema Central 2, que Guido pone en un tocadiscos
para comunicarse con su esposa. Cuando, desesperado, la busca entre los camiones
de evacuados, sí suena como referencia, pero también lo hace el
Tema Principal, que se inserta como subtema
del contratema, evidenciando aún más el poder devastador de este
último.
Guido es asesinado por los nazis, pero su hijo logra sobrevivir, cumpliéndose así el gran anhelo del protagonista. Con la música sucede algo muy singular: el personaje muere, pero su música le sobrevive y el Tema Principal reaparece en todo su esplendor cuando el pequeño se encuentra con el enorme tanque que cree que es el premio del juego de su padre. Lo mismo sucede con el Tema Central 1 (tema de amor), que resucita en cuanto el pequeño Giosue se reencuentra con su madre. El ambos casos, el padre sigue vivo, a través de la música. Naturalmente, el contratema ha desaparecido en cuanto el campo de concentración queda liberado.
Hay una enorme carga poética y simbólica en el hecho de que la música sobreviva a su personaje. Un ser que ha sido abatido, pero cuya música sí ha acabado venciendo. En otras palabras: el protagonista sucumbe ante los nazis, que le matan, pero su música -y lo que representa- no: el Tema Principal y el Tema Central 1 (tema de amor) reviven con todo su esplendor. Una hermosa concesión poética, simbólica y metafórica del director y del compositor.
© Conrado Xalabarder, 2005
Temas del disco
1.
Buon giorno principessa (03:29) 2. La vita è bella (02:46) 3. Viva Giosue
(01:19) 4. Grand Hotel valse (01:57) 5. La notte di favola (02:32) 6. La notte
di fuga (03:49) 7. Le uova nel cappello (01:07) 8. Grand Hotel fox (01:55) 9.
Il treno nel buio (02:19) 10. Arriva il carro armato (01:04) 11. Valse larmoyante
(02:03) 12. L'uovo di struzzo-danza etiope (01:53) 13. Krautentang (02:46) 14.
Il gioco di Giosue (01:45) 15. Barcarolle (03:54) 16. Guido e Ferruccio (02:26)
17. Abbiamo vinto (03:03)