LA VITA È BELLA (1998)
Título
en castellano: La vida es bella
Director: Roberto Benigni
Música: Nicola Piovani
Fabula sobre los esfuerzos de un hombre por evitar el sufrimiento de su pequeño hijo mientras ambos son prisioneros en un campo de exterminio nazi, durante la Segunda Guerra Mundial. Para conseguirlo, se inventa una historia que consiste en un concurso en el que el ganador de todas las pruebas se llevará un tanque de premio.
Por Susanna Puente
1.-Introducción
A
menudo, la composición entendida como banda sonora de un filme no es considerada
como música. Las bandas sonoras son un arte incomprendido, pero lo cierto es
que tienen un papel muy importante y tienen mucho que ver con la coherencia
de las películas y lo que se cuenta en ellas. Siempre se dice que un filme es
mitad imágenes y mitad interpretación de los actores, pero una proporción de
ello se lo deben a la banda sonora. Como dice Ennio
Morricone, uno de los grandes compositores de cine, La música puede expresar
sentimientos y palabras que si se hubieran dicho en voz alta no hubieran sido
creíbles. Pero no sólo se pueden expresar sentimientos y palabras sino que
gracias a la música se puede dar sentido y cohesión a un filme. La
vita è bella supuso todo un reto para Nicola
Piovani, compositor experimentado que había trabajado con los grandes directores
de cine italianos, no sólo por la cantidad de sentimientos encontrados que llegan
a reflejarse sino por la árdua tarea de mantener la línea de una fábula
sin caer en la frivolidad del tratamiento del tema del holocausto. Roberto Benigni
realizó un gran trabajo con la dirección y los magníficos diálogos pero sin
la aportación de Piovani no hubiera
obtenido los resultados finales tal y como los conocemos. El análisis de esta
banda sonora que realizaré a continuación será en base a los temas, a través
de los cuales iré desglosando su significado en el filme. Y todas las conclusiones
a las que iré llegando son meramente personales, mis impresiones respecto al
significado que pueda tener esta banda sonora a lo largo de la película.
2.- Guido
El tema principal lleva el título de la película, La vida es bella. Se presenta como un personaje invisible que se identifica con el personaje de Guido, el protagonista, con su personalidad: alegre, campechano, divertido, soñador, fantasioso, idealista, con un sentido del humor casi excesivo, que vive la vida y disfruta al máximo cada momento, superando con su carácter algo infantil las dificultades que se le plantan por delante. El personaje recuerda mucho al clown italiano, un payaso de múltiples expresiones, como un mimo. El tema es el que abre el filme, acompañando a los títulos de créditos iniciales (por tanto es el tema inicial), porque es entonces cuando se nos presenta a Guido, que va acompañado de su amigo Ferruccio. Sólo se interrumpe por una música diegética procedente de una orquesta que va a dar la bienvenida al dirigente italiano que se acerca con el coche y al que Guido y Ferruccio adelantan. Una vez pasada la situación cómica, que nos avisaba la melodía, volvemos a ésta. Esa música, aunque acompaña al protagonista, aparece cuando va a producirse o se produce una situación cómica inducida por éste. Es, por tanto, una música empática, que ayuda a dar más comicidad a las situaciones. Pero este tema principal no suena siempre igual, sino que sufre variaciones. A estas variaciones las he clasificado en tres grados: 1º grado, cuando suena en todo su esplendor (en pocas ocasiones y una de ellas es en los créditos), 2º grado, disminuye la instrumentación y se ralentiza, pero sin dejar de lado el toque cómico (mientras Ferruccio arregla el coche, por ejemplo), y el 3º grado, en el que las notas bajan de escala y hay una variabilidad más perceptible, tanta que apenas se identifica con la original, pero es ella, y sólo suena en el campo de concentración (aunque no el único tema, como veremos después). Estas variantes se identifican con el estado de ánimo de Guido, por lo tanto, la música repercutida está al nivel dramático del personaje: ésta sufre los cambios anímicos del personaje, de más alegre hasta más apagado. Estos grados son orientativos, son los que más se repiten, pero también existen algunos grados intermedios que sólo se escuchan una vez.
Guido
es fiel a su forma de ser aún cuando las circunstancias son adversas. Pero en
ningún momento, bajo ningún concepto, suena su tema tal cual -en el 1º grado-
en el campo de concentración pues provocaría una confrontación entre la crueldad
de los hechos reales, los judíos maltratados viviendo un calvario, con lo que
se quiere hacer entender al espectador. Resultaría una manipulación de los sentimientos
de los espectadores y eso es lo último que se pretende. El filme busca ser fiel
en la realidad pero mostrando un personaje que se niega a revelar la verdad
a su hijo envolviéndolo en una serie de mentiras piadosas o de falsa realidad,
a través de un ingenioso juego, para evitar su sufrimiento. Pero eso no hace
que los espectadores vivan también en esa mentira sino que ellos se identifican
con el padre y conocen la verdad. Por ello no puede sonar el tema
principal en todo su esplendor, ni en su segundo grado, sino en un tercer
grado que muestra precisamente eso: la fingida felicidad del padre empañada
por la crueldad de los hechos (sólo delante del hijo). Casi podría tratarse
de un tema distinto, pero no. Bajo esas míseras y solitarias notas llenas de
tristeza se distinguen las del tema principal, como si hubieran sufrido un desgaste
y perdieran la fuerza de antaño. Esta regla, sin embargo, se rompe en tres ocasiones,
perfectamente justificadas. Aún así, no suena en el primer grado sino en el
segundo. La primera de ellas es para anunciar un momento memorable: el primer
"encuentro" de la familia en el campo de concentración; no un encuentro físico
sino sentimental: Guido y Giosué, el hijo, consiguen llegar hasta un micrófono
cuyo sonido se expande por todo el recinto. Logran hablar y sólo hay una persona
que capta "la señal": Dora, de la que hablaremos más adelante. Las otras dos
ocasiones tienen lugar en dos de los momentos de más tensión. Por el peligro
que denota la situación, el tema no aparece en sí mismo sino como subtema:
aparece subyugado al contratema y
al tema de la fuga, donde tan sólo se perciben unas notas, para luego transformarse
al tercer grado.
Hemos hablado que, aparte de los tres grados propuestos, existen otras variantes. Éstas contienen el tema principal original mezclado con otra instrumentación para darle más comicidad a la escena (cuando Guido exhibe su cuerpo en la escuela delante de los críos) o el tema militarizado (la última vez que suena, cuando los americanos llegan al campo de concentración y Giosué monta en el tanque que cree que ha ganado). Pero hablemos de este tema, llamado La llegada del tanque. Guido ha muerto y con él debería haber desaparecido el tema, pero no, porque su espíritu sigue presente ahí, con la inocencia de Giosué que vive soñando con lo que le había prometido su padre y ve que se ha cumplido. Pero el tema no podía parecer como el original, el primer grado, sino militarizado y más apagado, acercándolo más a las circunstancias en que lo escuchamos. Por lo tanto, La vida es bella es un tema repercutido por la simple razón de que varía según los cambios del protagonista, pero el tema es también la esencia de la película: a pesar de todas las adversidades, la vida no deja de ser bella. La vida es bella es la libertad y la alegría por vivir.
2.- Dora
Es
el tema central y corresponde, inicialmente,
a Dora, el personaje femenino. Pero no siempre va a ser así, como veremos a
continuación. Buenos días, princesa va naciendo a través de las apariciones
de Dora, se va componiendo a medida que avanza la película, sólo se nos dejan
entrever trozos musicales que avanzará a medida que avanza su especial historia
de amor con Guido. Sólo se escuchará completo cuando concluye la historia de
amor y aparece Giosué, el hijo de ambos. Por lo tanto, el tema que inicialmente
se presenta como el que acompaña a la princesa cada vez que Guido se
la encuentra por casualidad, pasa a ser el tema de amor de la pareja para luego
ser el de la familia unida. Es un tema que se compone a través de fragmentos,
de gran romanticismo, compases lentos a piano a los que se unen una gran instrumentación
de cuerda. Ayuda a construir la historia de amor a través de breves encuentros
-fragmentos- que luego se unirán. A pesar de ser un tema romántico, es muy melancólico,
acorde con el periodo histórico en que tiene lugar, un periodo oscuro en el
que lo peor aún está por llegar. Pero refleja la personalidad de Dora: romántica
y realista.
Este tema también se repercute según la escena que acompaña: en ocasiones suena más romántico, más lento, como cuando la pareja desciende por la larga alfombra roja, escena en que los personajes se acercan más. Es en la escena siguiente cuando el tema de Dora se entrelaza con el de Guido: los momentos cómicos se entrelazan con los románticos, pero en ningún momento uno se sobrepone al otro, sino que hay un espacio de silencio entre ambos, según se suceden los hechos. Finalmente he de añadir que aunque este tema no sufra tantas variantes como el principal, sí que aparece, como el principal, supeditado al contratema. Buenos días, Princesa es el tema de la libertad, el amor y la familia.
4.-El silencio es el grito más fuerte: el tema antagónico
En
toda película de terror o de misterio, cuando va a venir algún momento crucial,
se opta por hacer sonar una melodía que advierte al espectador que allí va a
suceder algo. Algunos geniales compositores de cine han decidido romper con
ese esquema y dejar que el susto o la sorpresa venga sin previo aviso y, una
vez el público sabe qué va a suceder, porque lo ve, entonces se insertan esas
notas que acompañan perfectamente el resto de la escena o que sirven para rematar
la acción. Nicola Piovani se vale de
esa regla para dos de las escenas que contienen violencia visual. No
violencia explícita sino implícita, cuando el mal ya ha sido hecho. La primera
de ellas sucede a la llegada de Guido y Ferruccio a la casa del tío del primero,
donde deben alojarse. Éstos llegan contentos y de buen humor, así se refleja
en la continua forma de hablar entre ellos. El espectador, de algún modo, espera
que esa alegría se contagie al resto de personajes, por ello espera ver salir
al tío a recibirles con los brazos abiertos. Pero en lugar de ello sólo hay
el silencio más absoluto. No es hasta que ambos personajes entran en la casa
y se topan con un grupo de jóvenes que salen huyendo cuando empieza a sonar
una música oscura, que contrasta radicalmente con el tema que había sonado hasta
ahora, y que aumenta cuando llegan al comedor y encuentran al tío tirado en
el suelo y algunos muebles patas arriba. Guido lo ayuda a levantarse y le reclama
el no haber gritado y pedir auxilio. El silencio es el grito más fuerte,
responde el tío. Esa frase, impactante, queda grabada en la mente del espectador
de tal modo que en otra escena sumamente parecida que tiene lugar más adelante
en el filme éste ya huele el peligro de la situación desde el primer instante:
un reencuentro que debía ser memorable se convierte en el principio de la tragedia
familiar. Ésa es la escena de la llegada de Dora y su madre, quien va a conocer
oficialmente a su nieto y a su yerno. La falta total del ambiente alegre y distendido
que reinaba antes en esa casa y el hecho esperado de que Giosué saliera al encuentro
de su abuela (conocerla era uno de sus sueños), el espectador se da cuenta inmediatamente
de que eso ya no va a suceder. Una vez más el silencio absoluto se adueña de
la escena, sólo roto por los gritos de Dora al descubrir la casa destrozada
y la ausencia de su marido e hijo. A continuación vemos a estos subidos en la
parte trasera de un camión, junto al tío y otros personajes, acompañados por
el tema central del campo de concentración
que se convertirá en la antítesis de La vida es bella y Buenos días,
Princesa, el antagonista. Pero no sólo por eso se convierte en el contratema.
Al igual que el tema de Dora, el contratema va naciendo conforme la acción. Se deja escuchar en pequeñas dosis advirtiendo al espectador que los tiempos negros están por llegar. Anuncia la segunda parte del filme, que tiene lugar en el campo de concentración. Es el tema del horror nazi, del miedo y el pavor a que son sometidos los judíos. Por eso, por ser el sentimiento contrario que proclaman los otros dos temas, asume su papel de contratema. A lo largo de su encierro en el campo, éste lucha con el tema principal, el cual, como hemos comentado, se subyuga en ocasiones al contratema. Pero también lucha con el central, que también aparece como subtema en una ocasión en el campo. Hay una lucha continua entre Horror - Felicidad/Alegría y Horror - Libertad. Desgraciadamente, el Horror vence a la Felicidad y la Alegría, los alemanes vencen a Guido pero no su espíritu, y el Horror tampoco puede con la Libertad y ésta acaba venciendo, los judíos terminan siendo liberados de las manos del nazismo alemán. Por eso suena el tema de La vida es bella militarizado (en el 2º grado) y se escucha Buenos días, princesa en todo su esplendor cuando madre e hijo se reúnen al final del filme. Se convierte entonces éste en el tema final que acompaña a la voz en off de Giosué mayor y a los créditos finales. Luego en seguida escuchamos el tema principal, para que el espectador no salga de la sala de cine con la sensación triste del final.
5.- Temas secundarios
A
diferencia de otros filmes, en este caso la presencia de temas
secundarios es más bien escasa, pero son temas ocasionales que tienen una
repercusión en la trama argumental
y que acompañan la acción. Como temas simplemente secundarios están Krauntentang
y Grand hotel fox (meros temas de ambientación de la fiesta de compromiso),
pero el resto son distintos. En primer lugar tenemos el Vals del Gran Hotel,
interpretado por la orquestra durante la fiesta de compromiso de Dora y su prometido
(el del ayuntamiento). Guido está entonces como camarero del hotel, que es de
su tío, y ve la escena del anuncio de la boda. Es entonces cuando escuchamos
una variante repercutida del vals,
más melancólica y triste, según los sentimientos de Guido. Pero no lo interpreta
la orquestra sino que resulta ser una falsa
diégesis, y se convierte en incidental.
Lo mismo sucede con la Danza Etíope, que vuelve a sonar para acompañar
la entrada de Guido a caballo. Aunque éste dice música, maestro, tan
sólo es uno de los violinistas el que se atreve a tocar unas solitarias notas.
Luego se escucha la música como antes pero no la interpreta la orquestra, aunque
nos puede parecer eso. Además, que luego la música toma un rumbo distinto al
de antes dando énfasis a la fuga de Dora con Guido a lomos del caballo. Al igual
que resulta falsa diégesis toda la fiesta, pues la orquestra sólo está compuesta
por siete músicos y no da para tanta instrumentación, como suena realmente.
El único tema secundario tal cual, además de Krautentang y Grand hotel fox, es el de la fuga del campo de concentración, al final, cuando Guido decide buscar a Dora. Y es éste quien subyuga el tema central y el principal, además del contratema, como hemos comentado anteriormente. Otro tema secundario es Offenbach, la única música preexistente y diegética (como tal, no falsa diégesis) del filme. Primero aparece la representación de la ópera a la que asisten Guido y Dora por separado, pero es al final de esa jornada cuando terminan juntos, aunque no definitivamente. La segunda vez que la escuchamos es en un disco que coloca Guido en un tocadiscos (procedencia), en el campo de concentración, y dirige el altavoz hacia el exterior. Por ello, se convierte en la segunda señal del campo, aunque la primera diegética; es decir, la pueden escuchar todos, pero el espectador sabe que va dirigida a Dora. Es la señal que indica a Dora que Guido está vivo y sigue allí, mandándole ánimos a través de aquella canción que tiene un significado especial para ellos. Quizá también signifique algo para otros, pero los espectadores sólo conocen el caso de esta pareja. ¿Por qué esa y no el tema de la pareja? Por el único y simple hecho de que el tema de ellos es incidental y si se convirtiera en diegético no aportaría nada a los protagonistas, no significaría nada, pues ese tema sólo lo conoce el espectador.
6.- Niveles musicales
El
nivel sonoro de la película hace
referencia al volumen de la música. En La
vita è bella son pocas las ocasiones en que la música está ahí sin
escucharse. Siempre que suena se escucha, independientemente de que hayan a
no diálogos, independientemente que los acompañe o no. Cuando no acompaña, la
música suele surgir de repente, como es el caso de la evolución del tema
central y del contratema, cuyos
fragmentos aparecen de repente sin
ser avisados. El volumen, en general, suele ser alto. Por lo que respecta al
nivel argumental la música, generalmente,
aparece pareja a los acontecimientos. Pocas veces nos anuncia lo que está por
suceder (por ejemplo la escena del micrófono en el campo de concentración, ya
comentada), pero nunca se llega tarde, a excepción de las primeras apariciones
del contratema anunciando que lo que ve el espectador no es nada comparado con
lo que está por venir. Y finalmente, por lo que se refiere al nivel
dramático, ya hemos comentado cómo el tema
principal está al nivel del personaje de Guido, a su merced, mientras que
el central va adoptando cambios de personajes (música repercutida).
7.- Conclusiones
La partitura de La vita è bella está caracterizada por una gran sencillez de los temas y destaca por su perfecta fusión con la historia de Guido, tanto en los momentos cómicos como en los dramáticos. La película es una versión del holocausto judío y, como tal, no era fácil dar el enfoque que tiene, jugando con la comedia cuando es un drama. Por ello, Nicola Piovani realizó un gran trabajo al saber expresar en todo momento esos sentimientos con la música sin caer en la ambigüedad ni en la indiferencia.
© Susanna Puente, 2005
Temas del disco
1.
Buon giorno principessa (03:29) 2. La vita è bella (02:46) 3. Viva Giosue
(01:19) 4. Grand Hotel valse (01:57) 5. La notte di favola (02:32) 6. La notte
di fuga (03:49) 7. Le uova nel cappello (01:07) 8. Grand Hotel fox (01:55) 9.
Il treno nel buio (02:19) 10. Arriva il carro armato (01:04) 11. Valse larmoyante
(02:03) 12. L'uovo di struzzo-danza etiope (01:53) 13. Krautentang (02:46) 14.
Il gioco di Giosue (01:45) 15. Barcarolle (03:54) 16. Guido e Ferruccio (02:26)
17. Abbiamo vinto (03:03)