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CANCIONES PARA NARRAR

04/02/2019 | Por: Conrado Xalabarder
CRONICAS

Comentamos una entrevista de 144 minutos del periodista Jon Burlingame a los letristas Alan y Marilyn Bergman, publicada a finales de 2015. Este matrimonio ganó tres Oscar: por la canción The Windmills of Your Mind, de The Thomas Crown Affair (68), con música de Michel Legrand; por The Way We Were, del filme homónimo de 1973, con música de Marvin Hamlisch; y nuevamente con Legrand por la banda sonora de Yentl (83) Asimismo han tenido otras trece candidaturas, siempre por canciones, entre ellas What Are You Doing the Rest of Your Life?, Pieces of Dreams, The Last Time I Felt Like ThisIt Might Be You o If We Were In Love. De esta extensa conversación resaltamos algunas partes muy interesantes.

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1.- El letrista no es un poeta

"La poesía y las letras de canciones son disciplinas diferentes. Las letras pueden ser poéticas pero no son poesía. La poesía se hace para ser leída, y a la velocidad que decida el lector; las letras de una canción se unen a notas musicales y están al servicio del cantante. A veces la frase que tienes en mente no puede ser usada porque no es cantable, no cumple con el requerimiento de servir a la voz humana, al tono o al ritmo de la música. Los letristas hemos de preocuparnos por lo que es cantable o no cantable. La poesía está para ser leída y a mi no me gusta leer letras de canciones. Por eso nunca hemos aceptado publicar un libro con nuestras letras"

2.- Informar sobre el personaje

"Escribimos In the Heat of the Night, de In The Heat of The Night (67), para Ray Charles porque nos lo pidió Quincy Jones. Norman Jewison, el director, no queria usar canciones que el espectador conociera porque podrían ser una distracción. Nos pidió otra canción para una escena en la que el policía protagonista conduce su coche de noche con la radio puesta. Una canción que diera sobre él tanta información como la ropa que viste o su casa. ¿Qué emisora de radio estaría escuchando? ¿un partido? ¿noticias? ¿música? Y si es música ¿qué música? Así que escribimos una canción sureña"

Comentario: El dime qué música escuchas y te diré cómo eres funciona bien en el cine y hay abundantes ejemplos de personajes que se han presentado, explicado o complementado de modo rápido gracias a ello. Entre otras, la esposa en American Beauty (99) Hannibal Lecter en The Silence of The Lambs (91) Midge en Vertigo (58) o el capitán Vidal en El laberinto del Fauno (06) Por este motivo estas decisiones no deben ser arbitrarias, pues un pesonaje de mucha información de sí mismo por aquello que está en su elección.

3.- Escribir para personajes

"La idea de escribir para un contexto dramático siempre nos interesó, y antes siquera de que nadie nos contratara nos dedicábamos a practicar: leíamos alguna historia en el diario sobre algún incidente y escribíamos una canción sobre ese incidente. Decidimos que siempre elegiríamos escribir para un contexto dramático, en oposición a lo que era escribir canciones comerciales. Y así nos preparamos para el cine o el teatro"

4.- Voces para no confundir

"En el caso de The Windmills of Your Mind, Norman Jewison quería una voz que la audiencia no pensara que era la de Steve McQueen, que no la confundieran como su voz interna. Así que elegir a alguien con inconfundible acento británico evitó esa confusión. En el caso de What Are You Doing the Rest of Your Life?, de The Happy Ending (69), cuando acabamos de hacerla, Barbra Streisand vino a casa y nos pidió que se la mostráramos. Se la cantamos con Michel Legrand. Luego la cantó ella, fue extraordinaria. Y dijo: Quiero cantarla en la película. Le dijimos que no porque era para una voz masculina y tampoco queríamos a Sinatra o a Tony Bennett porque podían sacar a la audiencia del drama. Insistió y dijo incluso que no la acreditáramos, ¡que lo haría anónimamente! ¡Anónimamente! Finalmente la grabó en un disco, pero en la película la cantó Michael Dees, al que nadie conocía y que lo hizo perfecto"

Comentario: En otro artículo habrá que extenderse sobre la importancia y relevancia de las canciones (fuera del género del cine musical) empleadas para funcionar como voz en off de algún personaje. En el caso de The Thomas Crown Affair fue brillante -y ejemplar- el cómo se resolvió que no hubiera duda que la canción era ajena al protagonista Asimismo, en The Happy Ending, evitar un cantante famoso ayudaría a integrar orgánicamente la canción, y así no distraer la atención. Hay abundantes ejemplos de esas distracciones, que ya comentaremos en ese próximo artículo. ¡Bravo por los Bergman!

5.- Compositores, dramaturgos y guionistas

"Fijate en los compositores con los que hemos trabajado durante estos años: Marvin Hamlisch, Michel Legrand, Dave Grusin, Leonard Rosenman, John Williams, Quincy Jones, Johnny Mandel, Henry Mancini, Elmer Bernstein, y nos olvidamos de algunos... !todos eran dramaturgos! por eso eran tan buenos guionistas cinematográficos, porque ellos también servían al filme"

Comentario: el compositor de cine es, y debe ser, un cineasta.

 6.- John Williams y Frank Sinatra

"John Williams es un maravilloso autor de canciones, pero no le gusta escribirlas. André Previn dijo una vez que cree que lo siente a un nivel más bajo que la música sinfónica, pero lo hace fantásticamente. Una vez Frank Sinatra nos pidió una pieza de diez minutos para una actuación y nos preguntó por Legrand, pero su padre estaba muriendo y no pudo. ¡Estábamos preocupados porque eran diez minutos! Teníamos que estructurarla como una obra, quizás en tres actos y se necesitaba a alguien que entendiera de estructura dramática, así que llamamos a John y aceptó. La escribimos y fuimos a ver a Sinatra. John se puso al piano y al acabar de cantarla Sinatra se puso a llorar, aunque fue una pieza que no llegó a más"

7.- Las canciones, en el cine de hoy

"Nos sentimos alejados del cine actual. Un día nos llamaron de una productora, que quería que hiciéramos una canción para su película. Le preguntamos cuándo podríamos verla y nos dijo que no teníamos por qué verla, que solo querían una canción de amor como esas que escribís. Le dijimos: si no quieres que la veamos no nos quieres a nosotros. En la mayor parte son canciones más interesadas en el mercado discográfico. Las ponen al final de las películas, no son epílogos, no tienen nada que ver con lo que ha sucedido en la película. No tiene gracia escribirlas"

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