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LA MÚSICA, EN EL CINE

30/12/2015 | Por: Conrado Xalabarder | 3 comentarios
DEBATE

Nos ha escrito Luisa Martin con el siguiente comentario para traerlo al Ágora:

Me pregunto qué criterio es más importante a la hora de valorar una banda sonora, si el musical o el cinematográfico, porque los compositores hacen películas, pero ante todo escriben música. Además, es en un CD donde se puede apreciar la dimensión de su obra, ya que en las películas queda más oculta. Para mi, ambos son iguales en importancia.

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En primer lugar, y ante todo, gracias por tu propuesta. MundoBSO es y debe ser un lugar de encuentro para compartir incluso los desencuentros. Y especialmente el Ágora, donde aportar ideas, reflexiones y opiniones.

Dicho esto, seré tajante: lo que más importa es lo que haga el compositor dentro de la película. Todo lo que no sea eso es de menor importancia. En el momento en que un compositor participa en una película, lo que haga en ella es lo que más importa, y partir de ahí podemos valorar otras muchas cosas e ir bajando escalones hasta, si me apuras, sopesar cómo queda su música acompañando las subidas y bajadas de ascensores.

La música en el cine debe responder a tres preguntas: el qué, el cómo y el por qué. La primera (el qué) habla de la música en sí (¿qué música ponemos?) en tanto la segunda de estructura (¿cómo la organizamos?) y la tercera de razones (¿para qué la ponemos?). Cuando respondemos a la primera hablamos de música, pero en las dos siguientes de cine y de narrativa. Y es más importante entender el por qué y el cómo pues nos dan las claves de la aportación del compositor en la película, y de lo que la película gana con esa aportación.

El qué también nos las da, y a veces de modo más determinante. Pero sucede que si sacamos la música de su película podríamos seguir viendo el qué, pero ya no ni el cómo ni el por qué, pues queda fuera de su contexto (imágenes, personaje, concepto, lo que sea) y deja de ser cine para volver a ser música.

En un CD o en un concierto solo escuchamos música, no vemos cine, que se ve solo en la película. La prueba definitiva: escuchad un CD de una banda sonora cuya película no hayáis visto y procurad que lo que reflexionéis sea lo menos emocional posible. Notaréis inmediatamente que os "faltan datos, información". Luego id a la película y esos datos y la información os la dará sin grandes problemas la música que antes callaba.

Yo no afirmo que la valoración musical/musicológica de una banda sonora no sea importante, en absoluto. De hecho, también son importantes la valoración en el contexto histórico, de género, en la filmografía del compositor o del director, etc. Pero nada de eso está a la altura y nivel de importancia de lo que sucede DENTRO de la película.

Quiero insistir mucho en esto porque la afirmación de que ambas valoraciones son iguales en importancia encierra un peligro, y es el de considerar que no es necesario ver una película para valorar una banda sonora. Y eso, a mi juicio, es herejía, de las que antaño se depuraban en las llamas. No me refiero a que no se pueda escribir a partir de un CD (yo lo hago, diariamente, con bandas sonoras cuyas películas no he podido ver), sino que se considere que comentando tal o cual track/corte del CD es bastante. Y no son pocos los que están convencidos de que es bastante.

Pero incluso pasando a la sala de cine, para no poca gente el compositor es un gondolero o un empapelador (términos que ya explicaré con detalle en otro momento), en la idea de que cuando van a ver una película simplemente se quedan en la superficie (el papel de la pared) o en contemplar cómo la música acompaña con su canto a la película (el gondolero), de tal modo que luego el discurso y valoración que sacan no va más allá del "encaja muy bien con las imágenes", "le va muy bien a la película", "es muy bonita", y un largo etcétera... ¡para deducir esto no hacía falta que hubieran salido de casa!

Voy a ser más radical: creo que la edición discográfica de bandas sonoras y los conciertos de bandas sonoras han hecho mucho daño a la música de cine. Sobre ello escribiré más extensamente en otra ocasión y evidentemente es una afirmación a la que daré muchos, muchísimos, matices, pero sustancialmente me refiero a que desnaturalizan el ADN cinematográfico que tiene la música de cine y, haciendo que esta vuelva a ser solo música, se pierde la esencia de su existencia. Que está EN la película, no fuera de ella! Y nos complica MUCHO la labor a los telepredicadores que intentamos dar a conocer lo que es en verdad la música de cine. Un compositor de cine debería escribir sus bandas sonoras con la mirada puesta en la película, y es esa mirada la que debemos estudiar y valorar. No ha mirado a un CD. Y si un ojo miraba a la película y el otro al CD, seguramente algo saldrá mal en la película, seguramente algo le habrá distraido de su objetivo.

Tanto es así que... ¿y si no extieran CD o conciertos? ¿Cambiaría un solo ápice la valoración que podríamos hacer de una banda sonora en su película? ¿Cambiaría en algo, acaso?

Seguiremos explorando este tema.

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Usuario: Julio César Fernández Muñoz
Fecha de publicación: 30.12.2015
A mi modo de ver, te falta valorar un elemento que justifica que los CDs o los conciertos de música de cine: la evocación del conjunto imagen + música. Y eso ayuda a defender su importante papel en el medio. La música de cine, como tal, es por y para el cine y sin las imágenes no tiene sentido porque para ello fue creada. Estoy plenamente de acuerdo con tu valoración de "faltan datos, información" cuando oímos antes de ver.
Pero ahora te ejemplifico con la última Star Wars Episodio VII, que todos pudimos escuchar antes que la película viera la Luz. Mi impresión al oírla fue buena (es buena música sin necesidad de ir acompañada por las imágenes) pero mi sensación fue fría. Como dices, me faltaba información. Una vez vi la película, conseguí la información que necesitaba para entender y comprender la magnitud de la Obra y ahora su escucha me ayuda a evocar las sensaciones que viví al disfrutar del conjunto.
Por eso amamos la música de cine, no solo por su función dentro del film, si no por la posibilidad de poder evocar nuestros recuerdos del conjunto gracias a su audición... Eso es lo que siente el público de un concierto de música de cine: recordad lo bonita que quedaba la música y retrotraer a su mente la experiencia y las sensaciones de cuando se vivió la experiencia fílmica por primera vez. El problema reside cuando se valora la música aislada sin contar con su todo (la imagen), lo cual es un error. Por lo tanto, lo que hay que entender es ¿qué es la música de cine fuera de su contexto de creación? Para mi es evocación y recuerdo. Y eso justifica los CDs y los conciertos, otra forma de experimentar no la música, si no las sensaciones que esta nos provocó cuando disfrutamos del conjunto por primera vez.
Un saludo
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RESPUESTAS A ESTE COMENTARIO
Usuario: Conrado Xalabarder
Fecha de publicación: 30.12.2015
Gracias, Julio, estupenda aportación.

En otro Ágora desarrollaré mi Cruzada real contra CD y cociertos (es una exageración!!! solo es por llevar al límite mi argumentación, que es lo que me encanta hacer, aunque sí tienen efectos colaterales dañinos, pero eso tocará en otro momento!)

Claro, recuerdo y evocación. Si, claro. Pero no, también! Los recuerdos y evocaciones son muy personales, las informaciones (en la peli) muy concretas... pero, claro, por muy inquisidor fanático y con ganas de hogueras ¡quién soy yo siquiera para sugerir que se prohiban los recuerdos y evocaciones! :-D

Admitido eso vuelvo al tema: nada es equiparable a la valoración de la bso en su contexto. Nada.
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Usuario: (ignus) Ignacio Marqués Cuadra
Fecha de publicación: 30.12.2015
Buenas. Estoy completamente de acuerdo con Conrado en que nada es equiparable a la valoración de la bso en su contexto, pero creo que existen muchos más argumentos por los que me parecen importantes los CDs. Expondré cuando Conrado trate el tema con más profundidad. Además hablamos siempre de cine pero esto es extensible a otros géneros como series o videojuegos, y en mi opinión se deberían de valorar (al menos parcialmente) con otros parámetros distintos al cine. Pero esto es para desarrollarlo en un tema independiente.

Ahora mismo es que estoy de viaje, pero si a Conrado le parece bien podría preparar para más adelante un ágora sobre valoracion y particularidades de bandas sonoras en otros medios (el que más me interesa es videojuegos, que da para un debate dedicado a ellos, pero podemos abordarlos todos, por supuesto).

Feliz año a todos, amigos!
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