Reseña de Gabriel Yong:
En esta nueva tanda de episodios, la música va presentando sus cartas para los acontecimientos que van a suceder más adelante en la serie, en primera instancia en el episodio 4 se presenta el tema de Ghorman, un tema elegante, sinfónico y hasta bello que quiere representar la naturaleza ese planeta que su principal fuente de riquezas son la elaboración de trajes de alta costura, pero que se va a ver amenazada por la presencia del imperio. En cuestión de los temas centrales, el de Andor es el que recibe mayor atención. Se presenta en dos versiones, la primera es su versión conocida y en la segunda es interpretada por otros instrumentos indicando su camuflaje cuando visita Ghorman en el episodio 5. En dicho episodio las otras músicas mantienen la misma línea estética, siendo más importante el uso del sonido, con una primera mitad asfixiante en su uso, casi recordando a The Conversation (74), solo que en esta ocasión es el personaje de Kleya es quien mantiene la tensión mientras escucha los secretos de muchas partes de la galaxia ayudado por un notable trabajo de montaje.
En el sexto episodio se presenta un nuevo tema, que pasa inadvertido la primera vez, pero que se presenta en los créditos iniciales junto al tema principal y es el tema de los rebeldes ghormanos, un tema áspero, que se va a contraponer con la ostentosa música que proviene de la otra trama que se está desarrollando en paralelo, siendo esta la fiesta que ofrece el millonario Sculdun, con una música palaciega de carácter rimbombante, casi siendo una contraposición de dos realidades totalmente diferentes de una galaxia que está por vivir momentos que decidirán su futuro.