Banda sonora menor en la filmografía del director, se sustancia en música para el énfasis de la comedia y de la acción, de modo eficiente pero funcional, si bien se destaca por su simpático tema principal, del que se saca buen provecho. Aún así es una obra estimable, obviamente oscurecida por las grandiosas creaciones en los otros filmes de Hitchcock. Se acompaña de The Bridges At Toko-Ri (54)
