Radiante creación con la que el compositor dotó al filme de una atmósfera de magia, evocación y amor desesperado. Su enorme delicadeza y sensibilidad, así como el énfasis que tiene en varios de sus momentos, la convierten en una de las creaciones musicales más importantes del cine galo, en toda su historia. Destaca el empleo de coros y su sentido general simbólico, que es pura poesía en forma de música.
