Partitura en la que el compositor incluyó un elegante vals, no exento de ironía, que servía para reforzar el sentido de la comedia. La película se abrió con un preludio animado, sarcástico y dinámico, que también sirvió a ese propósito. Se incluye, junto con otras bandas sonoras, en el recopilatorio Richard Addinsell Film Music (99).
