Homenaje a Williams y Zimmer
ORQUESTRA SIMFÒNICA DEL VALLÈS
dir: ANDRÉS SALADO
narrador: LUIS POSADA
Palau de la Música Catalana
24 de mayo de 2026
A estas alturas de siglo XXI, es innegable que si nombramos a John Williams y a Hans Zimmer, no solo estamos mencionando a dos enormes compositores de música de cine sino a los más populares por antonomasia. También, entrando algo más en detalle, estaríamos referenciando a dos formas muy distintas de entender la música de cine, y cómo no, englobando a dos bases de fans muy consolidadas, en contínuo debate por los estilos tan contrastados en los que se han asentado ambos compositores.
Con eso en mente, la Orquestra Simfónica del Vallès, esta vez bajo la dirección de Andrés Salado, decidió rendir un homenaje musical a estos dos maestros de la música cinematográfica con un concierto basado en la confrontación (siempre amistosa) de las dos escuelas musicales y narrativas mediante las más icónicas bandas sonoras de ambos compositores. Todo ello con el Palau de la Música Catalana como gran escenario, con videografías en pantalla gigante realizadas por Ivan Madrones, todo ello narrado (en catalán) por el conocido actor de doblaje Luis Posada, quien ya ha participado en numerosas ocasiones con la formación vallesana recitando los textos de Jordi Cos, ideólogo de estos conciertos de carácter didáctico sin nunca perder la espectacularidad.
Superman, una sublime banda sonora que explicamos en este vídeo.
Porque hablando de espectacularidad, qué mejor forma de empezar el concierto con la inmortal Marcha de Superman (1978), que Williams compuso para el filme de Richard Donner. Y de ahí, desde las estrellas, volantazo para adentrarnos en el universo sonoro (nunca mejor dicho) de Zimmer con una flamante suite de Interstellar (2014), que incluyó los principales leitmotifs de la película, sin olvidarnos del épico No Time for Caution ni del principal instrumento musical que se usó para la película: el órgano de tubos. Por desgracia, aunque el Palau de la Música cuenta con un flamante órgano en su infraestructura, fue mediante un teclado digital que interpretó la música (que sonó francamente bien, todo hay que decirlo).
Luis Posada, por su parte, narró las excelencias de ambos compositores, resaltando el legado de la era dorada del cine en los 70 del siglo pasado, encarnado en John Williams como también él mismo narró en el pasado concierto Hollywood: La era sorada, así como la modernidad que supuso la entrada de Zimmer en los años 80, no solo con el uso de sintetizadores, sino también por los ostinatos y las melodías que evolucionan a través de su constante repetición y variación, retorciéndose consigo mismas. Asimismo, la voz de Posada nos hizo navegar por la comparación entre la orientación musical de Williams, mucho más bella, melódica y expansiva, con la de Zimmer, a menudo más preocupada por texturas, sensaciones y un viaje más interior.
Todas las complejidades musicales de Inception, explicadas en este vídeo.
El recital siguió con Zimmer, pues aunque se inició con el Superman de Williams el programa no intercaló compositores sino que dedicó su primera mitad al compositor germano y la segunda a Williams. Así, una bella y épica suite de Gladiator (2000) que compaginó el tema de Barbarian Horde y los temas de Máximo humano y gladiador, fue uno de los momentos más emotivos del concierto sin duda. Inception (2010) tuvo su protagonismo con la famosísima Time, tema con el que el propio Zimmer culmina su gira de conciertos Hans Zimmer Live, pero sin duda el momento más alucinante de la tarde fue cuando se interpretó la suite de Pirates of the Caribbean, y no tanto por el recopilatorio de los famosos temas de la saga, que obviamente también, sino por la interpretación de Luis Posada, actor de doblaje oficial de Jack Sparrow, declamando las citas más famosas del más absurdo pirata del cine actual, entre ellas una encantadora variación que nos regaló al público: ¡Siempre recordaréis este día como el día en que casi atrapan a la voz del Capitán Jack Sparrow!. El público se puso en pie tras finalizar la suite, señal que la gente no sólo apreció la nula sutileza musical de Zimmer para Pirates of the Caribbean (aquí no hay viajes interiores que valgan, todo está al servicio de la explosividad y el divertimento), sino por el gran trabajo de doblaje de Luis Posada, revivido en directo de una forma inmejorable.

The Da Vinci Code tiene uno de los temas musicales más memorables del cine contemporáneo.
La parte de Zimmer culminó con uno de sus más divinos ostinatos, si se me permite la expresión. Y es que cuando Luis Posada terminó de recitar el texto que él mismo narró hace unas semanas en el pasado concierto Una Passió de cinema, el público del Palau enmudeció ante la gran Chevaliers de Sangreal de The Da Vinci Code (2006), esta vez sin el coro pero igual de sentida y emotiva.
Con la sección dedicada a Williams que recién empezaba entonces, hay que resaltar el gran saber hacer del orden del programa preparado por Jordi Cos, introduciendo al compositor americano con una gran suite de Harry Potter en la que se escuchó no solamente el tema de Hedwig sino también el Wondrous World e incluso el tema de Voldemort. Una música emotiva y amable, sin ser bombástica y con un cariz oscuro, que sirvió de antesala para el devastador tema de Schindler’s List (1993), donde la concertino Marta Cardona brilló con su interpretación de esa lágrima hecha melodía que hizo Williams para una de las obras cumbre de Spielberg. Y una vez el la dupla Spielberg-Williams apareció, no dejó el recinto en un buen rato para volver a animar el ambiente, con la Orquestra Simfònica del Vallès interpretando a un gran nivel las suites de Jurassic Park (1993) y E.T. The Extra-terrestrial (1982), para culminar, como no podía ser de otra forma, con el grand finale del concierto que fue el tema principal de Star Wars (1977), de George Lucas.
Quizá las dos únicas cosas a lamentar de este gran concierto homenaje a Williams y Zimmer fueron, primero, un programa que se quedó demasiado en la superfície de lo más típico de cada compositor y no ofreció ninguna opción más íntima o desconocida; y segundo, ya como apreciación personal, la oportunidad perdida de no interpretar Man of Steel de Zimmer, habiendo empezado el concierto con el Superman de Williams. Siendo este un concierto de contrastes y homenajes cruzados entre ambos compositores, haber podido escuchar en el mismo recital las dos respectivas aproximaciones musicales al mismo superhéroe habría sido una guinda más que interesante.

El actor de doblaje Luis Posada tiene un amplio catálogo de actores y personajes a los que ha puesto voz en español.
Pero en definitiva, fue un concierto vibrante y emocionante de la Orquestra Simfònica del Vallès, como ya nos tienen (bien) acostumbrados, junto con un Luis Posada pletórico, y sobre todo muy cómodo y divertido como Jack Sparrow, como demostró la merecidísima ovación de un público absolutamente entregado a él. También la orquesta y el director Andrés Salado recibieron un grandísimo aplauso tras haber interpretado bellísimamente y a un gran nivel las interesantes suites de los trabajos de Zimmer junto a los temas de Williams, a caballo entre sus ya archiconocidos temas para concierto y suites más completas como la de Harry Potter. Fue muy gratificante ver a los mismos artistas saber desenvolverse igual de bien en la cadencia épica de Zimmer a la vez que en la plétora multicolor del sinfonismo clásico de Williams, y en un escenario como el del Palau, que ofrece siempre una gran experiencia en sonido y presencia. Añadir también los celebrados bises, compuestos por el tema de Indiana Jones de Williams, y una nueva interpretación al completo de la suite de Pirates of the Caribbean, de Zimmer.
