Partitura contruida en base a barroco y jazz, convenientemente fusionados. Contiene cierta ferocidad, pero también dosis de afecto y ternura. El compositor elabora esta doble intención fusionando esos estilos (junto a lo romántico) porque en el filme hay muchos diálogos y la música barroca no funcionaría por sí sola, así que usa jazz y melodías más suaves. Éstos últimos los abarroca un poco y los barrocos los hace más contemporáneos, para que los cambios no sean bruscos.
La presencia de música barroca podría explicarse, en principio, por el cultivado ambiente en que transcurre la película. Pero eso es sólo cierto parcialmente, pues lo que se prima es buscar una aparente contradicción por su aplicación en el personaje que se está prostituyendo, al que dota de carácter intelectual y también amenazante. Puede ser apreciado desde el mismo inicio, cuando el joven estudiante se enfunda con toda la vestimenta propia de una sesión sadomasoquista (cueros, metales, etc).
La melodía es un tema barroco serio y solemne, a priori impensable para un prostituto, pero como más tarde se descubre que es un excelente estudiante de literatura con brillante y locuaz inteligencia, resulta ser el más adecuado, por más sorprendente que pudiera parecer en un principio.
Mención especial, por el poderoso efecto logrado, merece lo que el compositor hace en los créditos finales del filme, sin imágenes y sobre fondo negro. A pesar de que la película termina con una mirada optimista hacia el futuro, la gravedad de los hechos y el desbordante dolor de los personajes convertiría la experiencia de ver el filme en algo amargo y pesadumbroso para el espectador, de no ser porque el compositor transmite un estado anímico optimista mediante un tema barroco vibrante y vitalista, cuya elegancia hace imposible cualquier percepción negativa desde el punto de vista emocional. Un frenético piano conduce buena parte de esa melodía en la que es una diáfana expresión de una ‘joie de vivre’ que busca la desvinculación del drama y en la que, además, se trivializa y relativiza con breves apuntes la contundencia de aquél tema tan solemne de arranque.
