(Spoilers)
En esta nueva tanda de episodios, la música cierra sus últimos arcos narrativos, sin interferir con las músicas planteadas por Michael Giacchino en Rogue One (16). En el capítulo 10 la mayoría de la música tiene una presencia más ambiental salvo en los momentos donde se pueden apreciar el tema de Luthen Rael, que se escucha débil, casi moribundo, tal como lo está el personaje en el hospital y cuando Kleya con mucho dolor acaba con su existencia para que no sea torturado por el imperio cuando su tema suena por última vez pero de modo solemne, casi honrándolo por todos los sacrificios que tuvo que realizar para que la rebelión pueda existir, pero que lastimosamente él no verá sus frutos.
El episodio 11 empieza con una fuerte declaración de intenciones ya que el tema de Andor suena en créditos iniciales junto con el de Luthen, simbolizando que este ha trascendido, y su música también aparece cuando una desesperada Kleya encuentra un comunicador oculto en la casa secreta de Luthen y contacta de emergencia a Cassian Andor. Durante el resto del episodio la música es de carácter ambiental debido a que en su mayoría son escenas de acción. En el episodio 12, el último de la serie, la música cierra todos sus arcos narrativos: en primer lugar el tema de Yavin 4, que se presenta de forma expansiva y su presencia indica todo lo que han conseguido los rebeldes hasta ese momento, luego unas breves apariciones del tema de Andor cuando por fin logra rescatar a Kleya, aunque uno de los mayores logros del episodio es mostrar la muerte de Partagaz sin la presencia de música, pues esta lo ha abandonado y prefiere suicidarse antes de rendir cuentas a sus altos mandos
El final de la serie se sitúa horas antes del inicio de Rogue One, aunque antes de que culmine el relato, el compositor se guarda dos sorpresas para cerrar de forma brillante el episodio: en primer lugar coloca el tema principal de una forma que lo abarca todo, uniendo a muchos de los personajes y mostrando sus destinos, desde los más patéticos, como en el caso de Dedra o Perrin, hasta los más esperanzadores, como Mon Mothma, Vel y Kleya, pero no se olvida de aquellos que aún tienen una historia que será narrada más adelante, como en el caso de Krenic y Saw Guerrera, y en el centro de todo ese montaje está el eje de esta historia, Cassian Andor, al que la música rinde un homenaje antes de partir cerrando su arco de personaje, que pasó de un nihilista de la causa rebelde a un convencido por la causa. Esta última declaración de su tema remarca eso, porque horas más tarde la relevancia dramática recaerá en el tema de Jyn Erso. Aunque en la ultima escena de la serie Roberts hace una jugada maestra, ya que en un lapso temporal no definido se ve a una Bix Caleen melancólica caminar hacia el horizonte cargando a un bebé en brazos y suena el tema del destino de Andor: no solo ha servido en los capítulos previos para mostrar la convicción de Cassian por la causa rebelde, sino que esta última aparición sirve que a pesar de su muerte, su lucha tuvo frutos y tanto Bix como su hijo vivirán dichosos en una galaxia libre de la opresión imperial
CONCLUSIONES DE LA SERIE
Andor es un programa inflexivo en el universo de Star Wars, ya que a pesar de las muchas series que han emitido por la plataforma de streaming durante los últimos años, nunca una había llegado a tales niveles de excelencia a nivel de la escritura y además de aportar una colección de ricos personajes que enriquecen su universo, pero en la parte musical la serie muestra algo que pocas veces pasa en la saga y es que esta enriquezca su universo, ya que la aparición de música diegética no es nueva en Star Wars, pero aquí la dimensión de esta abarca toda una galaxia. El tema Niamos, presentado en el primer episodio, se puede oír en todos lados, desde un club nocturno, pasando por una boda o siendo música de elevador en un hospital: esta decisión dramática indica que los seres de esa galaxia tienen formas de expresar arte y cultura y que esta sea escuchada por sus coetáneos a millones de años luz. Por otro lado también hay espacio para otras músicas de menor popularidad pero que existen como lo puede ser el tema llamado Mad About Me (tema de la cantina), que es tarareado en sus primeras notas por una paciente del hospital del episodio 10 y que anteriormente había salido en una escena de The Book of Boba Fett como música de fondo
Otro aspecto a comentar es que la serie mantiene la tradición narrativa de la saga a pesar de no mantener las formas estilísticas de Williams, pero sus temas son más sutiles en su estructura, aunque poderosos cuando expresan sus conceptos, y de eso es al final el legado más importante de Star Wars, la identidad musical de sus personajes o de los conceptos más abstractos que puede manejar la música, porque sino luego pasan cosas como las que acontecieron en la reciente The Acolyte (24) donde la música era de naturaleza sinfónica y poderosos en sus arreglos, pero pobre en su ejecución dramática y hasta traicionando temas planteados por el propio Williams como lo puede ser el tema de Ben Solo, que en la serie se usa de una forma completamente ridícula, además de estar cientos de años atrás de los eventos narrados en las secuelas, porque al final de todo la música no solo debe decirle al espectador que está en dicho universo sino hacerlo participe de él y ahí está el verdadero triunfo de Andor.
Nota global de la música de la serie: 7
