Primera película documentada para la que se escribió una partitura original, y única para el cine del afamado compositor. El compositor elaboró la música mientras veía la película, a partir de su sinfonía inédita Urbs Roma. Las cinco partes del filme determinaron también la música: la introducción presenta los temas del Rey y del Duque, el primero reflejando la astucia y la amenaza de Enrique III y la segunda la ambición y la arrogancia del Duque. Ambos temas son desarrollados y muy recurridos, en distintas formas.
