El compositor aplica una creación que aporta tensión y presión, y en ese contexto desarrolla una música dramática que abarca de la desolación a la esperanza. Confronta con sensibilidad el tono íntimo y emocional del relato, subrayando la evolución emocional de los personajes, desde la tensión inicial hasta los momentos de reconciliación, aportando calidez en las escenas más humanas y matices sombríos en el conflicto interno de los protagonistas.
