El compositor profundiza en el estilo noir contemporáneo que definió la primera temporada, articulando un sonido oscuro, elegante y de tensión sostenida que acompaña la atmósfera de crimen y decadencia de Gotham. Combina jazz sombrío con música sinfónica que refuerza la dualidad del héroe y el carácter psicológico de los villanos. En conjunto, ofrece una identidad coherente, atmosférica y narrativa, que sostiene el tono adulto de la serie y refuerza la visión estilizada de Gotham.
