La partitura para este filme clásico no es original del mismo, sino que fue escrita por el compositor en base a su propia inspiración. Suntuosa y dramática, añade una vertiente cuidadamente romántica, con influencias en los compositores rusos, y también los sinfonistas norteamericanos. Incluye varios leit-motifs, un poderoso tema inicial y sentido épico a raudales.
