Banda sonora que destaca por su aparente ligereza melódica y por un uso muy inteligente del silbido y de los temas breves para acompañar una sátira colonial que oscila entre lo absurdo y lo amargo. La música no busca una grandilocuencia bélica, sino más bien un tono irónico. Se acompaña de Coup de tête (79).
