Espectacular e intensa partitura que refuerza la acción de la película y le da el tono épico necesario. El propio compositor trabajó alrededor de dos ideas musicales: por un lado, música rusa aplicada en el inicio con solemnes coros, y temas sinfónicos occidentales, destinados a dar grandilocuencia a la aventura. Todo ello con momentos de gran intensidad dramática pero también lírica.



