Banda sonora de comedia, ligera y accesible, con temas dinámicos y pegadizos y un aire desenfadado que refuerza el carácter humorístico de la película. La música combina elementos marciales —como redobles de tambor y metales— con un tratamiento suave y casi paródico, y matices tropicales que evocan el entorno del Pacífico, aportando frescura y color a la partitura, alternando entre lo militar y lo exótico sin perder coherencia estilística.
