El compositor aplica una hermosa creación que se destaca por su enfoque romántico y dramático, con destacado empleo de instrumentos de cuerda no solo para aportar calidez y profundidad emocional sino especialmente para dar un aire refinado, clásico, en correspondencia a la vinculación de las protagonistas con la música. La música es la motivación existencial de las dos mujeres, fuente tanto de su pasión como de su tormento, lo que se refleja en una partitura emotiva y apasionada pero también dolorida y sufriente, que las otorga de mayor dimensión a los personajes, haciéndolas más complejas e incluso difíciles. Ambas mujeres quedan unidas por un leitmotiv recurrente que se desarrolla y evoluciona conforme a los acontecimientos que viven y que aporta solidez estructural al conjunto, con momentos de tensión pero también de ternura que se aplican en la lucha interna y también externa de los personajes.
