Partitura impresionista muy sofisticada, que combina la orquesta con sintetizadores Moog para crear una atmósfera terrorífica con pasajes más dramáticos para el peligro y la sensación de amenaza. El uso de texturas electrónicas añade un toque moderno para su tiempo y refuerza el carácter extraño y antinatural de los acontecimientos. La partitura también muestra influencias de compositores de cine de terror y ciencia ficción de los años setenta. Se acompaña de Frogs (72).
