Para este thriller psicológico español el compositor aplica una creación electrónica vinculada a la tensión interior y la ansiedad del protagonista, reflejando la lucha contra sus propios miedos a través de un lenguaje musical variado, con melodías introspectivas que acompañan el estado mental del personaje en su aislamiento y proceso de enfrentarse a la agorafobia, subrayando la tensión emocional, la vulnerabilidad y sus pequeñas victorias a lo largo de la narración, en un balance entre miedo y liberación.
