Notable creación, sólida y representativa del western clásico, con marcada influencia del estilo americano sinfónico de Aaron Copland. Su tema principa articula toda la partitura, evocando la amplitud del paisaje y el destino de sus personajes, reforzando el carácter épico y a la vez introspectivo del relato. Destaca también la inclusión de un tema recurrente ajeno basado en la melodía de Pretty Little Girl in the Yellow Dress de Dimitri Tiomkin, que añade un matiz distintivo al conjunto. La partitura combina momentos de gran intensidad orquestal con otros más contenidos, logrando un equilibrio entre lo grandilocuente y lo emocional.
