Partitura electrónica y orquestal de las que el compositor tanto uso hizo en esa época, aquí con la intención de recrear lo obsesivo y caótico, con poderoso resultado final. Es una de sus creaciones más notables en este campo, es brillante en la claustrofobia que genera y en el uso instrumental (destaca el duduk y el shakuhachi) y en su conjunto es una obra sólida en su estructura y en su desarrollo dramático.
