Banda sonora característica del estilo del compositor en el cine de terror contemporáneo: oscura, agresiva y ténebre. Se apoya en cuerdas disonantes, texturas electrónicas inquietantes y efectos sonoros que difuminan la frontera entre música y diseño de sonido. Genera una sensación constante de incomodidad, utilizando estallidos abruptos para generar sobresalto y reforzando lo pesadillesco. Mantiene la capacidad de sostener y amplificar la atmósfera inquietante de la película. Las voces siniestras aportan una estética sonora cruda y minimalista.
