A pesar de tratarse esta de una película nimia, casi ridícula, el compositor escribió una exultante partitura romántica, con una bellísima melodía principal, complementada con otro tema destinado a otorgar un aire bucólico y paradisíaco. Sobre ambos temas se desarrolla el grueso de la banda sonora, complementada con otras músicas de acción, más circunstanciales.


