El compositor firma una extensa y hermosa creación dramática variada en temas, intimista y minimalista, en la que se destacan las piezas vocales, el piano y el violonchelo. Sus aires melancólicos y evocadores son también muy positivos, aunque cuenta con momentos de mayor intensidad. Hay un tema solemne que conoce variaciones y otro que funciona por contraste y enfatiza la calma y la dignidad del protagonista.
