Para esta nueva adaptación del famoso videojuego, Wallfisch aporta una partitura de género propia de los tiempos actuales con gran variedad de temas centrados en los personajes, los combates y las situaciones. De corte electro-sinfónico destaca por ser una composición de acompañamiento para enfatizar la acción. Efectista y sin pretensiones cumple con lo que se propone, que es ser un producto de entretenimiento palomitero y de fuegos de artificio. De estructura simple, destacan los cortes que se acompañan por un grandilocuente coro y también cuando hace presencia el famoso tema principal de la saga. Cumple con su cometido y con lo que la película necesita.
