Para este filme el compositor escribió un conjunto de dramáticas melodías, caracterizadas por un efectivo uso de las cuerdas, que acentuaban los aspectos más sombríos y desesperados de los personajes, y un romanticismo afligido y trágico. Se incluye, junto con otras bandas sonoras, en el recopilatorio Bandes Originales des films de François Truffaut. Vol. 2 (93).
