Este espléndido filme es un fresco sobre la historia de una familia italiana a través de distintos eventos del Siglo XX. Exquisita en su diseño y escenarios es hermosa, es triste, es cómica y es emotiva, también muy dramática. La música Piovani es muy escasa en cantidad y gira alrededor de un bello y sencillo tema principal que conoce algunas variaciones y que aporta el adecuado tono de nostalgia. Sin embargo su rol general en el filme es secundario, la película tiene abundantes momentos de silencio musical y la partitura no llega a formar un arco dramático ni narrativo, que habría sido del todo oportuno para una historia sobre unos mismos personajes a través del tiempo.
