Reseña de Mario Pons Sansegundo
Compuesta por Hajime Wakai y con uno de los aclamados singles en Japón en 2002 (Song of Love – Ai no Uta) por Strawberry of Love. Destaca por su variedad en melodías, la mayoría de ellas ambientales y exóticas aunque con sentido interno de narración, que aunque cuesta de ver existe. También en su múltiple variedad de instrumentos utilizados para evocar a la naturaleza y también a lo hostil del planeta misterioso.
El juego, dividido en 5 áreas distintas del planeta, es musicalmente compuesto según los días restantes que le queda de oxígeno a Olimar. Así pues, la primera área se basa musicalmente en una atípica marcha en la que se muestra cómo éste lidera a los Pikmin; en la segunda hay lugar para la esperanza y la belleza plasmada en ese planeta y a partir de la tercera área cada vez hay más velocidad y peligro en estas melodías ambientales, dando un sentido contrarreloj a la música, contando los días que restan para que Olimar se quede sin oxígeno en el planeta.
También existen varios temas relacionados con el protagonista astronauta y uno para las criaturas además de otro para la relación entre ambos. Su mayor problema es la reiteración de melodías en algunos momentos y la corta duración de algunos temas, alrededor de los 10 segundos. Pero algunos son tan melódicos y bellos que se perdona.

