El compositor pretende -y, en parte, lo consigue- mantener un cierto equilibrio entre el sentido festivo y espectacular que caracteriza las músicas de la saga con un tono serio y evocador, para lo que cuenta con la ayuda de los guitarristas mexicanos Rodrigo y Gabriela, que aportan lo mejor de esta obra en base a unas melodias líricas, sencillas pero bellas. Esta es la banda sonora más dramática de la serie y la menos pomposa, pero no acaba de tener una identidad propia diferenciada del resto.

