El compositor amplía y desarrolla las líneas musicales del primer videojuego, con cada tema integrándose con absoluta naturalidad dentro del entorno y enfatizando la carga emocional de cada momento, aportando peso e intensidad dramática durante las secuencias de acción. El repertorio temático aporta ligereza, encanto y un tono de fantasía al acompañar los tramos de exploración por paisajes alienígenas. A través de sus emotivas melodías, la música logra estrechar el lazo afectivo entre los protagonistas Lana y Mui de forma profunda y eleva el listón de la entrega anterior gracias a una producción mucho más ambiciosa.
