
Compositores: Sakamoto, Ryuichi | Nicolai, Carsten | Dessner, Bryce
Sello: Milan
Duración: 71 minutos
Título original: The Revenant
Director: Alejandro González Iñárritu
Nacionalidad: EE UU
Año: 2015
En 1820, un explorador que guía a una expedición resulta herido de muerte por el ataque de un oso y, creyendo que no sobrevirá, es abandonado por sus compañeros a su suerte.
En esta película de grandiosos escenarios naturales, de épica odisea y con una bella e intensa historia de supervivencia, la opción musical tomada por el director ha sido la de evitar la música usual en grandiosos escenarios naturales, para épicas odiseas y bellas e intensas historias de supervivencia. En un contraste brutal, obviamente deliberado, la música aplicada niega todo lo anterior y se concentra en generar un ambiente de permanente incomodidad, desasosiego, que es helado, cortante, hiriente. Se hace en base a música con apariencia de no música, efectos sonoros y musicales, electrónica y ausencia de melodía.
Es música (o no) para poner el apocalipsis en el Paraíso, para quitar oxígeno al infinito aire, para hacer pesadillesco un territorio bucólico pero sobre todo para meter al espectador en la perspectiva del atormentado protagonista, de sentir las cosas tal y como él las siente, y siempre como las siente: no hay otra emoción que la de la desolación y la tristeza, pero tampoco se concede mucho tiempo para recrearse en eso, pues los apuntes melódicos dramáticos germinan pero no eclosionan, pues los espacios que aparentan querer ocupar las explicaciones emocionales son rápidamente copados por el vacío, la ausencia, el agobio y la muerte en vida.
Podía haber sido una película a la antigua usanza con música a la antigua usanza, pero lo que es es un filme hecho a la antigua usanza que no busca complacer al espectador sino lacerarle.


