Este es un documental con abierto e indisimulado enfoque partidista e ideológico, que abraza las tesis defendidas por, entre otros, Iker Jiménez, que para unos resultará atinado y certero en su visión y para otros propaganda conspiranoica y sensacionalista. Independientemente de eso, la música pretende aportar emotividad, tanto en el dolor y sentir por la tragedia como enfatizar la resiliencia humana con momentos íntimos y solemnes. Lo logra en algunos momentos, especialmente los iniciales, pero luego resulta reiterativa e intrusiva al marcar sin contención las pautas emocionales ni dejar margen a la reflexión de la audiencia.
