Banda sonora ambiental y dramática que combina orquesta con instrumentos tradicionales folk, como violín, banjo, guitarra y piano, creando un paisaje sonoro que refleja tanto la amplitud del Oeste como la intimidad emocional del relato. Se equilibran momentos de esperanza, lucha y perseverancia con texturas que evocan el blues y la música folclórica, aportando autenticidad cultural. La inclusión de voces y arreglos sutiles intensifica la conexión emocional con la protagonista.
