Notable partitura atmosférica, inicio de una saga en la que el compositor explotará con buen provecho un tema principal bien definido, moderno y apocalíptico, en una creación con música moderna, de apariencia -solo apariencia- improvisada e imprevisible y obvio carácter claustrofóbico. Su fórmula funcionó bien en esta primera parte, pero luego acabaría muy estancada.
