Esta es una película de superhéroe sin música de superhéroe. Hay un tema principal que se sustancia más en la forma de motivo reiterado pero no desarrollado, y que se utiliza como referencia durante el filme dando la impresión que va a llevar a una eclosión que finalmente no llega. Queda así como una melodía que, aunque enfática y de suntuosa orquestación, tiene poca sustancia melódica. Lo mismo sucede con el contratema del villano y su marcado ritmo que no conduce a mucho más que a una mera presentación de su poder y maldad, y que también es empleado como referencia pero sin que llegue a haber un enfrentamiento real con el tema principal. Hay abundancia de temas secundarios, para las acciones y el énfasis, que aunque muy solventes en lo que a producción se refiere, no ayudan a consolidar una banda sonora que tiene momentos brillantes pero que adolece de prestancia, entidad, sin nada memorable y con un resultado algo grisáceo.

