Esta es una banda sonora que funciona con corrección pero que no trasciende de los códigos más convencionales del thriller tecnológico, quedándose en un ejercicio eficaz aunque rutinario. Cumple con la atmósfera del filme, pero sin ímpetu ni una exploración emocional que aporte capas nuevas al relato. Pese a su variedad aparente, avanza con una cierta apatía, apoyándose en temas repetitivos que no terminan de evolucionar. Incluso los momentos de mayor tensión, es funcionale, demasiado dependiente de patrones previsibles, sin riesgo ni verdadera personalidad.
