En linea estética con otros de sus videojuegos, el compositor firma una creación emotiva y fluida, en la que combina instrumentos acústicos y electrónicos, voces y coros para recrear un paisaje sonoro rico y envolvente. Es amplia y variada en temas que abarcan lo contemplativo para la exploración y momentos más intensos que acompañan la acción. Los coros y solistas, incluyendo voces en lenguas ficticias, aportan un aire épico y místico que realza la narrativa. La música se integra de manera orgánica con la jugabilidad y se genera misterio y profundidad emocional. Combina serenidad y dinamismo, facilitando la experiencia inmersiva.
