La compositora se mueve dentro del territorio de la fantasía juvenil, con orquesta sinfónica, percusión actual y toques vocales poco convencionales. El tema inicial marca el tono épico y expansivo, mientras que otras piezas adoptan un carácter más mágico, evocando el ambiente escolar. La partitura también ofrece momentos íntimos y emotivos, junto a pasajes inquietantes, mientras que la acción es uno de sus puntos fuertes. El cierre mezcla heroísmo y emoción.
