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MundoBSO - EL GRAN VIAJE CON JOHN WILLIAMS (VII)
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Continuamos con nuestro repaso comentado del libro John Williams. A Composer's Life (Oxford University Press, 2025), de Tim Greiving.
I am a very controlling person as a director (...) but I decided to abdicate all my control when John threw in with me(Steven Spielberg).
IN SEARCH OF UNICORNS, 1969-1974 (continuación)
Nuevamente con Robert Altman, The Long Goodbye (73), fue también una de las creaciones más singulares de John Williams, un solo tema musical que suena diegética e incidentalmente alrededor de quince veces: lo toca un pianista, una banda de música, suena en versión mexicana en un funeral, lo canta el villano, es el timbre de una puerta o lleva a Philip Marlowe a lo largo de sus investigaciones, entre otras apariciones. La canción, con letra del legendario Johnny Mercer (ganador de cuatro Oscar) fue compuesta, obviamente, antes de rodar.
Nota: Greiving afirma que su uso es solo diegético (página 153), pero no es cierto, pues es también empleado extradiegéticamente.
La película fue un fracaso comercial. Le siguió el musical Tom Sawyer (73), en la que adornó y enriqueció las canciones (no del todo brillantes) de Richard y Robert Sherman. Por ella recibieron una nominación al Oscar. También en 1973 estrenó su concierto para flauta y las películas The Paper Chase (73) y The Man Who Loved Cat Dancing (73), reemplazando en esta a Michel Legrand, cuya partitura fue rechazada en el último momento y Williams tuvo solo una semana para escribir cuarenta minutos de música. Para impulsar comercialmente la película, se contrató a Paul Williams para que escribiera y cantara una canción a partir del tema principal, y el resultado fue la hermosa Dream Away:
John y Paul Williams volvieron a unir talentos en Cinderella Liberty (73), de Mark Rydell, aunque John Williams se mostró reticente en un principio a trabajar en el filme, por considerarlo demasiado intimista y no sentirse el compositor adecuado. Afortunadamente Rydell le convenció y los dos Williams crearon la partitura a partir de dos canciones: Wednesday Special y You're So Nice to be Around, ambas -aunque Greiving sorprendentemente no lo señala- funcionando como soliloquios del protagonista, tal y como aquí explico, muestro y demuestro:
Con Cinderella Liberty John Williams haría el triple en las nominaciones al Oscar de ese año, aunque el triple lo ganaría Marvin Hamlisch:
«Steven took me to a very fancy restaurant in Beverly Hills for lunch (...) It was like going with a teenager who had never ordered wine before» (p. 168).
Cuando se conocieron, en 1972, Williams tenía 40 años y Steven Spielberg 25, apenas unos años más que sus hijos. En ese primer encuentro, en el que Spielberg se le puso a tatarear bandas sonoras, Williams se llevó de él la impresión de que era «one of those fanboys of motion picture scores» (p. 168). Es bien conocida la pasión del joven Spielberg por la música de cine: su primer álbum fue la banda sonora de Destination Moon (50), inicio de una colección inmensa entre las que se incluyeron The Reivers (69) y The Cowboys (72). Empezó su carrera en la televisión, dirigiendo entre otros proyectos el primer episodio de la serie Columbo, Murder By the Book (71), tras el que vino el éxito de Duel (71), ambas con músicas de Billy Goldenberg.
Tras los buenos resultados Spielberg tuvo carta blanca para hacer su primer largometraje para el cine, The Sugarland Express (74), y quería a Williams y solo a Williams, así que uno de los productores concertó el almuerzo para el encuentro. Williams le dio un sí condicionado a ver primero el filme y Spielberg, casi convencido de que la respuesta sería negativa, se puso en contacto con Charles Fox para ofrecerle la película, pues se enamoró de su canción recién lanzada Killing Me Softly with His Song. Fox aceptó de inmediato pero Spielberg tuvo que inventarse alguna excusa para apearle del proyecto ya que sí iba a tener a Williams. Le pidió una orquesta sinfónica con «a colossal string section. But John politely said no, this was for the harmonica and a very small string ensemble» (p. 172). Spielberg quedó encantado con el resultado y con el mundo que le abrió Williams. Este le invitó a un almuerzo en casa de Alex North y no tuvo control sobre sus formas, poniéndose a cantar el tema inicial de Spartacus (60): «I probably embarrassed everybody in the room, but I was in a fuge state of adulation, because here I had Johnny Williams and Alex North in the same room» (p. 174).
Williams definiría el día de su encuentro con Spielberg como «one of the luckiest days of my life» (p. 175). La película se estrenaría en marzo de 1974, pocas semanas antes de que, para Williams, llegara el peor día de su vida.