Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia y nuestros servicios, analizando la navegación en nuestro sitio web.
Si continuas navegando consideraramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información en nuestra Política de Cookies.

Cerrar

THE LARGEST SITE OF FILM MUSIC REVIEWS IN THE WORLD! 17 YEARS ON INTERNET
25.715
BANDAS SONORAS
5.364
COMPOSITORES
5.883 OPINIONES DE USUARIOS
SÍGUENOS
USUARIO
 

EDITORIALES

CONÓCEME
CONSULTA ANTERIORES
ARCHIVO

EL CINE SIN JOHN WILLIAMS

16/12/2015 | Por: Conrado Xalabarder

Esta semana se estrena con una enorme expectación la nueva entrega de la saga cinematográfica de Star Wars y mientras escribo estas líneas estoy escuchando la aportación de John Williams, que es imponente. No la comentaré, de todos modos, hasta que haya visto la película, aunque el viernes le abriré ficha en MundoBSO para que los que lo deseéis podáis ir dejando vuestras impresiones.

Tanto Williams como la otra leyenda viva de la música de cine, Ennio Morricone, están ya en una avanzada y muy venerable edad, que nos pone ante la realidad inevitable de ser conscientes que -deseos de longevidad y buena salud aparte- estamos siendo testigos del final de una etapa incomparable que comenzó para beneficio del Séptimo Arte hace ya cinco décadas y que ha dado extraordinarios frutos en la forma de bandas sonoras que no han sido músicas en películas sino cine hecho para el cine. Porque ambos autores son auténticos cineastas y sus músicas, vehículos narrativos en muchos casos imprescindibles para explicar las películas. Y a pesar de todo lo conseguido no son pocos los que los ven solo como músicos.

No quiero que el título de esta editorial -El cine sin John Williams- pareza una necrológica avanzada, en absoluto. No pretendo ser hagiográfico ni laudatorio ni nada parecido antes de tiempo. No va por ahí.

Lo que vengo a querer decir es que escuchando esta banda sonora... temo que sea un tipo de música que, una vez Williams no esté, la industria hollywoodiense no quiera escuchar en las películas que ellos financian, como de hecho ya está pasando. Por resultar demasiado complicada, demasiado elaborada, incluso demasiado antigua.

Ahora, por supuesto, Williams es intocable. En primer lugar porque él es, en buena medida, Star Wars. O Star Wars es, en buena medida, John Williams. Lo es para la gente de mi generación, los que vimos el estreno en los setenta siendo niños... y lo es para todas las generaciones que durante estos cuarenta años han hecho suya la música del compositor. Una identificación y empatía que no ha sucedido con ninguna otra banda sonora, porque ninguna otra ha sido tan transversal, tan universal y tan atemporal. No por ello es la mejor, en absoluto (ni siquiera en el repertorio del compositor), pero el público no aceptaría otra música que la de John Williams y dado que el autor no hace cesiones a la simplificación ni a lo comercial, pues ningún joven ejecutivo hollywoodiense con ganas de opinar sobre la música se atrevería a cuestionarle ni una nota musical. Pero, ¿y después de Williams?.

Me comentaba un buen amigo, compositor en Hollywood, que a John Williams -fuera de los ámbitos musicales- se le ve con respeto y admiración, pero prácticamente como un dinosaurio a punto de extinguirse, como a un ancianito de otra época que cuando hace, por ejemplo, War Horse pues se le nomina al Oscar y se le aplaude, pero como a un entrañable old fashioned... muy artístico, poco comercial.

Y me temo que es así, aunque quizá no de modo extendido, porque es lo que está sucediendo con por ejemplo Jerry Goldsmith, cuyo recuerdo -me cuenta mi amigo- empieza a borrarse en los ámbitos hollywoodienses (fuera de los musicales, por supuesto). Y me temo que si preguntáramos a la nueva generación de aficionados a la música de cine (de 25 años para abajo), no serían pocos los que considerarían a Goldsmith old fashioned (y porque no nos atrevemos a preguntar por Alex North o Michel Legrand, por citar dos ejemplos)

Son tiempos estos donde la velocidad es mucha y la memoria poca, y es obvio que la música de Williams ya tiene en vida el don de la inmortalidad, como lo tienen tantos otros compositores legendarios, ¡si es que puede considerarse un don aquello que tiene mucha otra gente!, como afortunadamente es el caso. Pero los tiempos avanzan y cambian. No necesariamente debe ser a peor, aunque puede suceder que sea a peor, porque el lenguaje musical y cinematográfico de Williams, como el de Morricone, es único... pero también es imitable, lo que no significa en absoluto igualable. Ya veremos, pero me temo que el vacío que dejará será harto difícil de rellenar al menos con igual categoría y personalidad. Es un horizonte, el de el cine sin John Williams, que algunos sencillamente no queremos ni imaginar.

Compartir en
 
de 0 a 5 Editoriales de 152
Siguiente
07/12/2018 | Por: Conrado Xalabarder
La polémica ha saltado a las redes sociales y a la prensa sobre el pago en entradas de una actuación musical en la Film Symphony Orchestra.
30/11/2018 | Por: Conrado Xalabarder
Están en marcha las votaciones para elegir candidatos a los Premios Goya y este año hay una oportunidad única de apostar por el talento menos conocido.
23/11/2018 | Por: Conrado Xalabarder
El polémico Artículo 13 está generando preocupación entre los creadores de contenidos. De aplicarse, afectará también a MundoBSO.
16/11/2018 | Por: Conrado Xalabarder
El sorteo de entradas para la proyección+película de Vertigo ha sido el peor fracaso de convocatoria en los 17 años de MundoBSO. ¿Por qué no ha interesado?
12/11/2018 | Por: Conrado Xalabarder
Morricone ha negado tajantemente ser autor de las declaraciones publicadas por Playboy y anuncia acciones legales. Todo este lamentable episodio es muy extraño.
de 0 a 5 Editoriales de 152
Siguiente